Uno de los chicos prodigios del latin trap es Bad Bunny, un boricua de 23 años que sin tener aún disco de estudio se ganó un lugar privilegiado en la música.
Uno de los chicos prodigios del latin trap es Bad Bunny, un boricua de 23 años que sin tener aún disco de estudio se ganó un lugar privilegiado en la música.