[RESEÑA]: Vibes - Theophilus London

Después de tres años de espera, tras el lanzamiento de su álbum debut Timez Are Weird These Days (2011, Reprise Records), Theophilus London al fin estrena su nuevo disco Vibes (Warner Bros. Records Inc.), del cual el público mexicano ya tuvo una probada durante su presentación en el Festival Ceremonia. Definitivamente la demora no fue en vano y gracias a su talento, la participación de Kanye West como productor y las colaboraciones tan opuestas pero absolutamente dignas, tales como Leon Ware –músico y productor  que trabajó con estrellas ochenteras como Michael Jackson y Marvin Gaye– o Soko –intérprete de canciones  con títulos sumamente depresivos cuyo fin musical es apuntar hacia lo no mainstream–, el resultado fue una obra que juega con las emociones durante menos de 50 minutos –repartidos en 12 tracks– y que deja con ganas de más. Es un disco que desde los primeros minutos sirve como testimonio de que aun cuando la escena popular del hip hop está inundada de personajes completamente industrializados y hechos para lucirse frente a la cámara con cuanto objeto brillante puedan ponerse encima, todavía están aquellos que se conectan con géneros diversos sin sentir la necesidad de observar qué se vende dentro de su escena hoy en día, usan instrumentos musicales que van más allá de los beats computarizados para imprimir emoción en las pistas y recogen influencias de la música que a ellos verdaderamente les gusta. Todo esto con el único fin de innovar y ser ellos mismos con un sonido individual y reconocible frente a esa masa de raperos yolo swaggers 4 life.

theophitus london

Claramente Kanye West le ha impreso su huella, religándonos por momentos a cómo sonaba él en Graduation (2007, Roc-A-Fella), pero únicamente buscando que el rapero nacido en Trinidad y Tobago se haga de un nombre que esté en boca de todos y el talento que ha encontrado en él sea reconocido por más personas, puliéndolo con su experiencia. Con respecto a la tutoría que le ha dado el señor West, Theophilus ha dicho que en él encontró un gran mentor, cuya creatividad y búsqueda de información en cuanto a moda, música y arte nunca dejan de fluir, y que incluso ya le ha hecho comentarios de en qué otro proyecto quiere que trabajen muy pronto.

Tyler the Creator ha dejado claro cuánto le gustó Vibes, subiendo una foto a su cuenta de Instagram desde su coche, donde escuchaba la docena de canciones, a las 2:14 am el mismo día en que salió el disco de manera oficial, y enviándole un tweet al autor con esa energía que lo caracteriza, expresada a través de mayúsculas.

Algunos aún consideran a Theophilus London como un neófito con sólo dos álbumes, pero éste nos ha dejado claro que no tiene miedo a crear sonidos nuevos, experimentando a partir de su basto conocimiento musical. Sus amistades demuestran que su capacidad ya está siendo reconocida por otros músicos quienes al igual que él, no toman como modelo ese manual imaginario en el cual todas las pistas tienen que sonar sosas y desechables, sino dignas del público que les dedica su tiempo y merece respeto.

La colaboración incluida en "Can't Stop" hace de esta canción una de las mejores del disco. En el cuatro track del álbum, el fondo se compone de un juego de piano, violines, batería y beats que hacen un conjunto de manera muy limpia con las rimas que lanzan London y West, de manera tal que tras escuchar dos veces la canción, esas ganas de repetirla al menos otras diez, acompañada de un leve movimiento de cabeza mientras se canta el coro, son incontrolables.

En la última pieza del tracklist, "Figure It Out", el acompañamiento de Blood Orange y su tono melancólico, y Force MDs –quienes se avientan unos coros llenos de nostalgia– hacen que inmediatamente se piense en esta canción como parte del soundtrack de alguna película como Ghost (1990) –con Patrick Swayze y Demi Moore–, o en una escena en la cual cae la noche y el azul del cielo ha ahogado por completo al sol del atardecer, mientras se bebe güisqui frente a un ventanal gigante que da hacia una gran urbe. De una manera u otra es una magnífica canción, perfecta para el cierre de estos 40 minutos de inmersión en el repertorio musical del joven intérprete.

Toma 16. La película de la semana: Interstellar

El hombre de los 100 partidos