Adiós ego: "Hive Mind" de The Internet

Adiós ego: "Hive Mind" de The Internet

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Tenemos la fortuna de vivir en una de las épocas más convulsas en cuanto al espectro musical se refiere, así como también en diversos campos de la vida social, política, económica, tecnológica y cultural.

Día con día somos bombardeados con novedades sonoras que obligan a que las curadurías musicales sean necesarias para no naufragar ante las inclementes olas del mercado discográfico. Son innumerables los proyectos noveles y consolidados que buscan atraer la atención del público melómano. Sin embargo, pocos son los que alcanzan alguna de las ramificaciones del éxito. Si el escritor mexicano Gabriel Zaid habla sobre “los demasiados libros” que asolan el mundo editorial, nosotros podemos equiparar esta analogía al mercado musical… ¡Se produce tanto! Materiales trascendentes, intrascendentes, ordinarios, prescindibles, y una que otra joya, que es una misión cuasi imposible escuchar un amplio porcentaje de la descomunal oferta. 

Pero aún podemos toparnos con materiales que bien vale la pena escuchar a la vieja usanza, es decir, con los audífonos puestos, lejos del babélico bullicio y de principio a fin, paladeando cada acorde y atmósfera. Tal es el caso de Hive Mind (2018, Columbia), la cuarta producción de la banda angelina The Internet. El colectivo liderado por la dupla Sydney Bennett, a.k.a Tha Kyd (Los Ángeles, 1992) - Matt Martians (Atlanta, 1988), y complementado por los músicos Patrick Paige II, Christopher Smith y el asombroso y polifacético Steve Lacy, se encuentra consolidando su carrera, que inició en 2011 con el nacimiento de Purple Naked Ladies (editado por Odd Future y Sony) dentro del mainstream indie y mediático. 

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Una de las grandes cualidades de este crisol de influencias y procedencias que se asentó en L.A. es que subvirtieron los estereotipos de los intérpretes de hip hop de la West Coast. Lejos del oropel de las cadenas de oro gruesas, de las mujeres voluptuosas y los automóviles tuneados, The Internet se muestra como un proyecto mesurado, introvertido y a la vez poderoso, gracias a la gran presencia escénica de Bennett, Lacy y Martians.

Por si fuera poco, se aventuran a transitar y mezclar caminos sonoros que van más allá del hip hop tradicional, enriqueciendo su propuesta con toques de R&B (Erykah Badu, John Legend), soul (James Brown, Prince), funk (Parliament Funkadelic), electrónica, trip hop (Tricky), pop ensoñador (Mac De Marco) y unos tenues y estimulantes toques de blues y de jazz (Sun Ra, Washington, Thundercat).

La herencia y amplia riqueza de la música afroamericana pende sobre las cabezas de estos músicos, lo suyo es una simbiosis de sonidos cadenciosos, sensuales y envolventes. La historia de estos angelinos comenzó como la de muchas otras bandas que germinaron en la era de las redes sociales, la web fue su punto de convergencia, específicamente MySpace. Syd es una autodidacta, ella misma comenzó a grabar y producir sus propias pistas a los 15 años, por su parte, Martians es uno de los fundadores del colectivo y sello de hip hop Odd Future (Odd Future Wolf Gang Kill Them All -OFWGKTA-, sociedad de donde emergieron talentos como el de Tyler The Creator, Frank Ocean, Earl Sweatshirt y Jasper Dolphin, entre muchos otros). 

Evolución y enriquecimiento son las características y leitmotivs de la carrera de The Internet, su placa debut, Purple Naked Ladies (2011, Odd Future), rebosa de experimentación sonora y una marcada fusión, producto de su amplio bagaje musical. Con su segundo material, Feel Good (2013, Odd Future-Sony), la agrupación explotó el neo-soul y el funk, dicha producción nos regaló el sencillo “Dontcha”, en donde Syd susurra lascivamente mientras es acompañada por arreglos juguetones que incitan al arrebato dionisiaco en la pista de baile. Después de su obligada pausa de dos años, el combo retornó al ruedo urbano con su tercera larga duración, Ego Death (2015, Columbia), plato que cuenta con participaciones de artistas de la talla de Tyler The Creator, Janelle Monae y Vic Mensa. Podríamos catalogar el disco como vulnerable, cargado de la apacible brisa de la West Coast y con un registro honesto, es de esas producciones que se saben bien trabajadas y pulidas.

Con la consolidación del proyecto dentro de la ralea alternativa, varios miembros de la banda emprendieron camino como solistas, Sydney engalanó nuestros oídos con Fin (2017, Columbia), apoteosis de soul y R&B. Por su parte, Matt Martians trabajó en su material The Drum Chord Theory (2017, Three Quarter). Steve Lacy se aventuró a producir a algunos de los proyectos sonoros más interesantes y exitosos del momento: Kendrick Lamar, Kali Uchis, Kaytranada, etc., e incursionó en solitario con el EP Steve Lacy’s Demo (2017, Three Quarter). Finalmente, Patrick Paige II lanzó Letters of Irrelevance (2018, Patrick Paige 29 LLC / EMPIRE ) y Christopher Smith atacó los charts con Loud (2018). Afortunadamente, a principios de mayo de 2018, los angelinos dieron señales de vida con la aparición del sencillo “Roll (Burbank Funk)”, preludio de lo que sería la llegada de Hive Mind (2018, Columbia), cuarta producción de The Internet. 

Nos encontramos ante un trabajo redondo, producto de la madurez y la completa sinergia entre todos los elementos musicales. El protagonismo de Steve Lacy se erigió como pieza fundamental del entramado sonoro de la agrupación. The Internet encontró el balance perfecto y hace que las habilidades de todos los involucrados se sincronicen en una odisea de colores, sabores y texturas que engalanan la mayoría de los trece cortes que componen Hive Mind. Tras la “muerte del ego”, el combo se dispuso a trabajar como un colectivo.

A diferencia de sus anteriores producciones, esta ocasión prescinden de colaboraciones externas, ¿por qué ceder protagonismo cuando tienes en tus manos la savia bruta del talento? Hive Mind es el trabajo de una colmena, de un colectivo de jóvenes afroamericanos talentosos y orgullosos de su herencia y procedencia. En entrevista con Zane Lowe de Apple Music, Matt Martians comentó:

Si buscas en Google lo que significa “Hive Mind”, es básicamente un ego colectivo, una mente colectiva. Cuando las personas están juntas tienen una mentalidad colectiva. Y creo que cuando estamos juntos todos tenemos un objetivo común y nos movemos en la misma dirección.
— M. Martians

Syd, mucho más contundente y decidida, mencionó respecto a la cuarta producción de la banda, lo siguiente:

Después de hacer algunas canciones nos dimos cuenta de que realmente queremos usar este álbum para predicar con el ejemplo y promover la camaradería entre los jóvenes negros. Nos dimos cuenta de que somos la única banda de nuestro tipo. Y queremos consolidarnos como eso, como los mejores.
— Sydney Bennett

 

La expedición sonora tiene una duración de casi una hora (con temas que van de los tres a los seis minutos), las composiciones navegan libremente entre el hip hop, el jazz, el funk y toda la amplísima paleta policromática de la herencia afro. 

El periplo arranca con “Come Together”, inicialmente se asoman destellos instrumentales de free jazz que nos evocan lo realizado por Thundercat y Kamasi Washington, todo esto arropado por la cálida y mesurada voz de Sydney, sintetizadores groovy, bajos hipnóticos y serpenteantes que se aparean efusivamente con guitarras juguetonas. La bacanal recién comienza.

“Roll (Burbank Funk)” fue el primer sencillo que se conoció del LP, su esencia es arrabalera, la guitarra se regodea con el asedio del bajo y ambos instrumentos se alistan para recibir las vocales de Lacy en complicidad con Syd. Innegablemente se percibe la influencia de George Clinton y su Parliament Funkadelic, funk que deleita y somete al cuerpo para que libere su instinto bailarín. En el video, dirigido por Joe Weil, podemos observar los cameos de Mac DeMarco, Tyler The Creator, Kamasi Washington y Dev Hynes (mejor conocido como Blood Orange). 

 

La lascivia sonora reverbera en otro de los sencillos del plato, “Come Over” que inicialmente posee texturas soft acompasadas donde Syd hace gala de un registro que asemeja al hechizo o el encantamiento amoroso, la suya es una interpretación etérea, ensoñadora. Lírica coqueta que narra los escarceos y desencuentros románticos entre una pareja, el epílogo es brillante con el brusco cambio de timón rítmico y lírico que le imprime Lacy y su contundente consigna anti materialista: “These bitches want diamond rings/ Birk bags and other bling/ I just don’t feel the same/ Vanity’s not my thang”.

 

Como si trataran de dejar en claro que los californianos son los nuevos amos del neo hip hop-fusión, continúan su avasallador paso con otro single, se trata de “La Di Da”, ejercicio de fusión que conjunta el funk con matices de batucada y bossa nova y, nuevamente, las vocales de Bennett y Lacy. Si el verano se pudiera representar con una canción, sin lugar a dudas “La Di Da” tiene el potencial para encarnarlo.

Tras el vendaval de alegría, The Internet se pone introspectivo con “Stay the Night”, quinto track de Hive Mind. Introspección, cadencias desoladoras que lindan con lo taciturno y desgarrador. Por un momento, el tema recrea una atmósfera que se siente fuera de lugar, forzada y un poco plana. Plegaria para tratar de retener a quien ya se ha ido. 

Bravo” se regodea ante la luminosidad cadenciosa del bajo y la hosquedad de la percusión. Ensamble aparentemente sencillo, no obstante, se aprecia el arduo trabajo de conjunción melódica y el entendimiento que ejercen como músicos. Sydney se alza interpretativamente como una performer que si bien no tiene un gran rango vocal, dota de un histrionismo innato al track.

 

Con la aparición de “Mood” retomamos la misma sensación que despertó en nosotros “Stay the Night”, su inclusión, si bien no es mala, sí se siente acartonada y cumplidora. “Next Time-Humble Pie” (corte número ocho), funcionan como un tándem que nos remiten a los mejore éxitos de los californianos, la producción de Lacy es obsesiva, rica en detalles y texturas. 

It Gets Better (With Time)”, canción que evoca luz y dulzura (y trae a la mente el nombre de una famosa organización juvenil LGBT de EUA); la cocción del álbum (maridado a fuego lento) casi llega a su punto ideal, este delicioso plato gourmet destila aromas delicados y angelicales. El coro es precioso y esperanzador a la vez: “I just hope you know that, that it gets/ That it gets better with time”.

La parte final de esta odisea se regodea entre el preciosismo sonoro y la experimentación característica de The Internet. “Look What U Started” entroniza una áspera letra con una instrumentación cadenciosa, sensual. “Wanna Be”, es una declaración de amor que exuda pequeños rayos de sol sobre una atmósfera apacible. 

"Beat Goes On" y "Hold On" cierran el material con potencia y soltura. La maquinaría sonora se activa una última vez para derrochar vitalidad y enaltecer el concepto de comunidad creativa que permea el LP.

Hive Mind es el vivo reflejo de cinco mentes fusionadas en una sola, sincronía creadora que enaltece la democracia sonora en la que se convirtió The Internet. Para sus seguidores será un disco que continúa por la línea de alta calidad y compromiso que la agrupación maneja desde sus inicios (que se mantiene en sus proyectos alternos y solistas). Para los melómanos que se acerquen a este producción, y al trabajo de los californianos, será una grata sorpresa, un oasis de sonidos, influencias, matices y colores sonoros que los absorberán y, con fortuna, los desapegarán por una hora de la gris cotidianeidad. 

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