girl in red: una convención de lesbianas en el WTC
Por Tania Villacampa
Corbatas rojas, camisas blancas, gorras para atrás o, si aguantas el calor, un beanie, pues también forma parte del uniforme. Aunque se podría confundir un poco con un cosplay de RBD, hay una gran distinción: que desde hace tres años se esperaba recibir la invitación para esta convención: la convención de lesbianas.
El pasado 15 de marzo, girl in red rindió culto al título de su más reciente álbum I’M DOING IT AGAIN BABY!, y regresó con toda la energía a la Ciudad de México para ser la anfitriona de esta convención albergada en el Pepsi Center.
Sin intención alguna, Marie Ulven trascendió de haber formado un proyecto musical, a convertirse en un filtro sutil y efectivo para saber si a una chica le gustan otras chicas. La pregunta es discreta y poco arriesgada: “¿escuchas a girl in red?”, pero la respuesta es casi una garantía para no tropezar en un coqueteo sin certezas.
No es una preferencia musical, es un movimiento. Ahora, con el uniforme voluntario con el que su audiencia se suma a la revuelta, este cambio entre las eras de sus álbumes se hace visible. “Es algo muy padre y raro estar en esta posición”, me dijo en la charla que tuve con ella en vivo en Ibero 90.9, al ser un ejemplo a seguir para las personas de sexualidad diversa e inspirar estas tendencias en la juventud queer, “definitivamente, cuando estoy de gira, de cierta manera, se crean también espacios seguros para personas queer [...] la música está ayudando a las personas y creando ese espacio”, dice sin equivocarse, pues el show fue una especie de cobijo para la audiencia.
Sin poder adivinar las sorpresas que les esperaban, el público, emocionado y ansioso, recuperaron los minutos de vida invertidos en las horas de fila, que en muchos casos se sumaron desde las cuatro de la mañana. Es imposible saber si el objetivo era rendirle homenaje a “4 am”, esta canción de los inicios de Marie, o si fue para conseguir lugar en la barricada, de todas formas, la recompensa fue recibida con creces.
El show arrancó con la presentación de Bratty, quien al grito de “¡Vivan las lesbianas!”, tocó canciones como Honey, No Estas, tdbn, Continental y jules iluminados por las linternas del celular.
Al igual que en su presentación en el Corona Capital 2022, la espera entre actos permitió que lxs fans se conocieran entre sí y se unieran en un plano más allá de la música. Mientras algunxs jugaban 1,2,3,4 player, otrxs compartían comida o repartían el agua que ofrecían los de seguridad; bailaban y cantaban al ritmo de las canciones de Lady Gaga, Olivia Rodrigo y Chappell Roan, intercambiaban friendship bracelets, grababan tiktoks o participaban en la kiss cam masiva.
Cuando las luces bajaron, volaron camisas de franela, brasieres, Doctores Simi y banderas entre gritos de euforia. Marie se estiraba para empezar con DOING IT AGAIN BABY, parte de un disco que ya no representa su estado de ánimo actual: “Cuando lo hice estaba escribiendo sobre encontrar mi intuición, encontré más de mi gusto en arte y música, empecé a salir con mi novia, me compré un departamento. Estaba creciendo y edificando mi vida. Entonces ese álbum es sobre entender quién eres, descubrir tu confianza, autoestima… a ti misma después de estar perdida por un tiempo”.
Más que un concierto o convención sáfica fue un espacio de cercanía, de encontrarse a través de las vulnerabilidades -ya sea que terminaste con tu pareja, asumiste tu sexualidad o estás perdidamente enamoradx-, lo más característico de sus conciertos, es que todxs nos encontramos a través de los sentimientos.
girl in red deja de ser esta ilusión inalcanzable de tu pantalla y se convierte en Marie, una persona más, que no tiene miedo de decir las cosas como son ni de abrirse emocionalmente: “Me sentía muy cansada a finales de diciembre e inicios de enero [...] el año pasado fue una montaña rusa en mi vida personal y en la gira. Es raro cuando dices todo eso en voz alta porque es como ‘woah todo eso pasó y está pasando’, me estoy dando cuenta que quizás no he estado tan presente en mi vida porque he estado pasando por muchas cosas”.
La improvisación es parte esencial de sus conciertos. En esta ocasión, hizo un cover a Sailor Song de Gigi Pérez y tocó Espresso y Please, Please, Please de Sabrina Carpenter. Hizo una versión acústica de I’ll Call You Mine y para I’m Back dio un prefacio donde habló sobre su tristeza, las cervezas que ha probado y negó desvestirse tras el canto de “¡Mucha ropa!”.
Bien se sabe que no es concierto de girl in red sin los brincos, aplausos y que baje al público para cantar I wanna be your girlfriend. Una experiencia religiosa y trascendental para todas las personas que se han visto reflejadxs en las letras de sus canciones. Cual campamento cristiano, “no te puedo contar más, lo tienes que vivir”. Solamente recuerda lo que la anfitriona de la convención predicó en su capilla temporal en el WTC: “la vida al final es hacer conexiones, amistades y escuchar a Charli XCX”.