Sobresaturación de entretenimiento en los Discos de la Semana de Ibero 90.9 — IBERO 90.9


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De sobresaturación y otras "virtudes"; de eso van los Discos de la Semana

De sobresaturación y otras "virtudes"; de eso van los Discos de la Semana

Después de siglos de civilización y la cultura, llegamos al punto más alto de la sofisticación tecnológica para convertimos en la subespecie más idiota del Homo Sapiens, cuya distinción es: se entretiene con cualquier cosa.

¿Cómo llegamos hasta aquí? El problema con la sobresaturación de las industrias del entretenimiento, es, fundamentalmente, que todo es entretenimiento. Las noticias son entretenimiento. Las artes son entretenimiento. La vida personal de cualquiera es entretenimiento. Si nuestra atención se convierte en dinero, y la economía de la industria del entretenimiento depende de ello, entonces hay que elegir bien a qué le damos nuestra atención.

Si lo piensas bien, es más importante poder decidir qué te metes por los ojos, que el arbitraje para invertir tu dinero correctamente, porque, si estás leyendo esto, es probable que no tengas dinero para invertir en ningún lado, así que deberías tomarte muy seriamente a qué destinas cada segundo de tu atención.

Esta semana hay lanzamientos engañosos que garantizan tu atención desde el título: Para mujeres tristes y melancólicas de pelo café, por favor. El uso más burdo del marketing primitivo está regresando en forma de cinismo.

Es un buen disco, hasta trae una rola en la que aparece Jeff Bridges, el vehículo humanoide que encarna a uno de los profetas más sagrados del siglo XX. Si no has visto The Big Lebowsky, no sabes que hay un culto al Dudeismo y una iglesia que le rinde ceremonia, The Church of the Latter-Day

Dude te diría en sus diez mandamientos que no puedes consagrarte como una melancholy burnette (o sad woman) si no tienes una visión completa. “This aggression will not stand”.

No te conviertas en el ejemplar del Homo Idiotum por excelencia. No pagues por ir a ver a Shakira. Escucha estos discos que elegimos para ti y piensa si invertiste bien esos minutos de tu existencia, o si los desperdiciaste como lo hiciste cuando compraste un champurrado de mentiras en un vaso blanco con una sirena verde de dos colas que se burla de ti desde su cárcel circular diseñada por el mismísimo diablo capitalista.

Moneyball - Dutch Interior
Tello

Portada del disco Moneyball de Dutch Interior.

Este es un retrato de la vida masculina contemporánea. Departamentos de plafón con sofás hundidos y alfombras con quemaduras circulares por aquí y por allá. Mesas de billar mal iluminadas, pero no por eso menos acogedoras. Hay un talento en encontrar la belleza en la vista más horrenda de una habitación con botellas de licor vacías apiladas sobre el estante, refractando la luz igual de horrenda, que se cuela de entre las persianas, nunca 100% blancas, siempre color hueso, con el destello café opaco.

Moneyball es una salida con amigos, imaginarios o reales. Un disco de douchebag, pero uno sensible, que ve la belleza en un garaje vacío así como ve la oportunidad de perder la consciencia cada noche. Un desarrollado sentido háptico que distingue con maestría la lata de energizante más fría del frigobar amarillento, el clic y arrastre de mouse más fluido frente la ficción del computador.

Tiene un tracklist que oscila entre baladas de vaquero moderno que recuerda con nostalgia el aliento a brandy de su abuelo mientras juega a los naipes, y tracks introspectivos que ven hacia un futuro no plausible con una familia que batalla para pagar las cuentas pero que se esfuerza por no repetir los errores de sus padres. Una de vaquero moderno por una de familia en aprietos económicos en la lista de canciones.

Nunca esperé conmoverme tanto con un álbum en el que en algún momento se escucha “live, laugh, love” o “fuck it, let’s have kids”. Este disco es una aspirina contra la jaqueca de la cruda de vivir. No la cura, pero cómo ayuda.

is - My Morning Jacket
Dani

Portada del disco is de My Morning Jacket.

¿Te ha pasado que no te das cuenta de que tienes hambre hasta que te ponen los tacos enfrente? Lo mismo pasa con otras formas de arte y este álbum es el ejemplo perfecto. Si buscas atravesar distintos estilos musicales, como el folk, el rock, el country y el piano clásico, este es el disco que tienes que escuchar.

Satisface oídos que se aburren de lo monótono y buscan lo altisonante. En la portada vemos a cinco de los integrantes de la banda difuminados. Aunque hay claridad en la imagen, también deja un toque de misterio. Lo mismo pasa con las canciones. El sonido es nítido, pero queda esa parte para que cada quién la complete en su mente.

Este es el décimo disco de esta banda que tiene una base de fans que funciona casi como un culto. Tienen su propio festival en las costas mexicanas y en cada concierto, la legión de fans que los siguen se reencuentran en cualquier punto del planeta para escucharlos de nuevo.

A pesar de que es una banda que tiende mucho a la psicodelia de bosque, no es coincidencia que nos encontremos con la vibra setentera a lo largo del disco, pues lo produjo Brendan O’Brian, quien ha colaborado con ACDC, los Red Hot Chili Peppers, Bob Dylan y Bruce Springsteen, entre muchos otros.

Me abrigaré con River Road en las mañanas, track con el que se despiden y deja asintiendo la cabeza al ritmo de la guitarra bluesera.

TELL DEM IT’S SUNNY - Greentea Peng
Samuelle

Portada del disco TELL DEM IT’S SUNNY de Greentea Peng.

El sol siempre vuelve a salir. Aria Wells encuentra en esto una metáfora de la vida: un ciclo de luz y oscuridad que trae consigo la ambivalencia de un nuevo día y sus incógnitas.

Este disco nace de la necesidad humana de encontrar un camino, sin tener que transitar por la oscuridad, como ella ya lo hizo. La construcción de un balance entre mantras y lecciones aprendidas nos sumerge en el renacer de la Greenzone 108, su mixtape de 2022.

Esta vez, nos entrega un altibajo de posibilidades con una experiencia auténtica y determinada para cada escucha. Sus influencias, experimentaciones, inspiraciones y complicaciones cotidianas, llevan a una fluidez rítmica que fungen para cualquier fin deseado. Lo vivido ha quedado atrás, en ciclos tan sencillos como el día y la noche. Se necesitó coraje y poder en ella misma para renacer y continuar plasmando una visión cósmica y esencial de la vida.

Su segundo álbum de estudio, en el que solo necesitó regresar a su origen, encontramos un desbordamiento creativo con una dirección. Lo único que necesitamos, es un canal abierto entre su mundo y nuestra escucha.

Crush Me - Cross Record
Marian

Portada del disco Crush Me de Cross Record.

Cuando te sumerges en el lodo hasta convertirte en él, no queda más que pedir ser aplastada por el gigantesco pesar de la existencia o, por el otro lado, vivir en el ligero éxtasis de estar en tu hábitat natural.

Eso me hace pensar la portada de este disco, una rana que se mimetiza con el lodo. Este proyecto es el cuarto álbum de estudio de Emily Cross y el primero después de tener a su bebé. A través de una voz melancólica llena de recuerdos ausentes, Cross muestra una de sus varias facetas que suman a un abanico extenso de posibilidades creativas en su obra.

Por ejemplo, tiene una pintura en su sitio web para la rola Pearl Through a Funnel. ¿Cuál habrá inspirado cual? Nunca voy a saber qué vino primero, pero los tiempos no son relevantes cuando el resultado es total. Una idea, un elemento visual y una pieza musical que suman a su propio universo.

La instrumentación profunda y cargada de las canciones, hacen casi visibles las fuerzas que están fuera de nuestro control, lo que se nos sale de las manos, lo que no podemos prever. Una de las frases más poderosas del disco dice: “The abyss is the best”, la sugerencia de que una vez que te rindes a la fuerza de la gravedad, el miedo a saltar se reduce a un pretexto ridículo ante la experiencia de sumergirse en el abismo.

Sus notas, en especial las de Dorset Area of Natural Beauty reverberan dentro de mí sacudiendo mi realidad. En pocas palabras, este disco es una invitación a sentirse real desde la experiencia, como menciona varias veces en Charred Grass. Hay que sentir el peso de la existencia.

For Melancholy Brunettes (& sad women)
Bibi

Portada del disco For Melancholy Brunettes (& sad women).

Entrar a un sueño donde lo etéreo y lo tangible se enredan, donde la belleza y la tristeza dejan de ser opuestos y se vuelven indistinguibles.

Este disco flota en ese espacio, se desliza entre cuerdas delicadas y melodías que envuelven confesiones, heridas que siguen abiertas o cicatrices que nunca cerraron del todo. “They say only love can change a man, but all that changes is me.” Una línea que se queda suspendida en el aire, capturando el peso de haber amado y perder.

No sé si soy una mujer triste, pero lloro mucho. Me gusta recordar, aunque duela. Escuché este álbum con el corazón abierto, dejando que cada nota me atravesara. Hubo momentos en los que tuve que contener las lágrimas, y otros en los que simplemente las dejé caer. Y cuando terminó, el silencio me pesó. Me quedé ahí, tumbada en la cama, viendo el techo, dejando que cada acorde siguiera vibrando en mí. El álbum, sin embargo, no se hunde en la  tristeza, transforma la melancolía, el anhelo y la pérdida en algo que duele, pero que al mismo tiempo encuentra belleza en ello.

45 Pounds - YHWH Nailgun
Mad

Portada del disco 45 Pounds de YHWH Nailgun.

Desde que empezó a sonar el disco, supe que iba a ser algo fuera de lo común. YHWH Nailgun combina los instrumentos y las voces de una manera tan extraña como innovadora, creando un sonido único que te envuelve desde el primer minuto. Hay una energía intensa que no baja en ningún momento, y canciones como Penetrator y Pain Fountain realmente destacan por cómo logran atraparte en ese mundo sonoro tan distinto.

La portada me pareció muy surrealista, como si fuera un eclipse en un cielo naranja, pero también se presta a otras interpretaciones. Es de esas imágenes que te dejan pensando, igual que la música de la banda, que no sigue reglas fijas y deja espacio para que cada quien la entienda a su manera.

Ese mismo enfoque se siente en cada canción: no hay fórmulas predecibles, solo experimentación pura y una energía casi caótica que no te deja indiferente. Cada canción parece estar diseñada para mantener esa fuerza de principio a fin.

La banda tiene clarísimo lo que quiere transmitir y lo hace sin miedo, sin tratar de suavizar su sonido para hacerlo más accesible. Ese compromiso con su estilo experimental es algo que vale la pena reconocer. Si disfrutas de géneros como el industrial o el punk con toques electrónicos, este disco definitivamente tiene mucho que ofrecerte. No es para todos, pero si buscas algo arriesgado, YHWH Nailgun tiene una visión creativa que vale la pena escuchar. Será emocionante ver cómo evolucionan.

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