'The Favourite' y el retorcido eje de Lanthimos

'The Favourite' y el retorcido eje de Lanthimos

 vía  BBC

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Nadie puede hacer algo perfecto de forma constante. No se diga perfecto: es tortuoso mantener cohesión y unidad en el plano creativo. Después de varios aciertos, algo debe fallar. Las expectativas bajan y el trabajo se vuelve menos potente. Ese pudo haber sido el caso de Yorgos Lanthimos, cerebral director griego, conocido por convertir ansiedades horripilantes en absurdos intelectuales. Lanthimos, no obstante, no ha fallado. A lo largo de su filmografía, se ha mantenido poderoso y consistente. The Favourite, su más reciente largometraje, no está ni cerca de ser una excepción.

The Favourite tenía todas las de perder. En primer lugar, es una película de época, lo cual puede ser desventaja, pues usualmente estos trabajos sirven más para explotar el diseño de producción que una historia audiovisual. Por otro lado, Lanthimos no escribió el guion, por primera vez en su filmografía. Finalmente, la publicidad indicaba una clara dependencia de su reparto, en particular las destacadas actrices. No obstante, ninguna de éstas se convirtió en un obstáculo; al contrario, todas se transformaron en turbinas para la mente creativa del realizador mediterráneo.

 vía  Vanity Fair

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En este caso, su drama del siglo XVII tiene tres gruesos pilares de mármol en el departamento de actuación: Rachel Weisz, Emma Stone y Olivia Colman. Aunque Weisz y Stone lo hacen muy bien, Colman es fascinante. Interpretando a la insana Reina Anne, Olivia Colman, quien asumirá el rol de Isabel II en la próxima temporada de la serie The Crown, alcanza un rango de actuación que ningún otro papel le había dado cabida hasta hoy. Pasa de la ira a la ternura con excesiva gracia y facilidad. En The Favorite, Colman es una fuerza de la naturaleza, cuya interpretación fácilmente puede describirse como el alma del largometraje. No es para nada descabellado pensar en una nominación—incluso un triunfo—en los Oscar como mejor actriz.

The Favourite tenía todas las de perder.

Yorgos Lanthimos tiene muchos talentos, y si bien uno de los más reconocibles es su pluma para los guiones, en realidad él es un director nato. El griego usualmente es perturbador y violento, pero casi nunca es explícito. La violencia es más bien del lenguaje audiovisual: uso portentoso de zooms, planos excesivamente abiertos, encuadres atípicos. Las cintas de Lanthimos molestan no sólo por lo visto en pantalla, sino por cómo esto se grabó. The Favourite es probablemente una de sus creaciones más incómodas, llena de movimiento y dinamismo, no hay un atisbo de tranquilidad formal en este desquiciado filme. Cada cuadro está detallado con precisión tétrica. Hay una sinuosa calma en la perfección de esta película.

Por último, valdría la pena mencionar la falta de tapujos en esta película. A Lanthimos jamás se le puede acusar de no tener libertad creativa, él necesita de este elemento como pocos. Su retrato de un triángulo entre mujeres y sus intencionales anacronismos sólo denotan una visión única y particular, donde la incomodidad del espectador, el morbo y la retorcida psicología que imbuye en sus personajes, es clave. The Favourite tal vez no sea la mejor de Lanthimos, pero sorprende su puntería. No cualquiera sigue generando rotundos aciertos al séptimo intento.

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