Croacia: el sueño casi imposible, a un partido de distancia

Croacia: el sueño casi imposible, a un partido de distancia

 Foto Vía :ZeeNews

Foto Vía :ZeeNews

Hace unos días ocurrió lo inimaginable: la selección de Croacia clasificó a la final de la Copa del Mundo tras ganarle a Inglaterra 2-1 en la prórroga. En un gran partido en el que los croatas demostraron ser mejores, y en el que pesó mucho la calidad individual y la condición física de los balcánicos, la selección se enfrentará por primera vez a una final de la Copa del Mundo.

Croacia llegó con altas expectativas a este mundial. Una escuadra comandada por su capitán y leyenda, Luka Modrić, acompañado por otros grandes nombres del fútbol mundial como Ivan Rakitić, Mario Mandžukić, Mateo Kovačić, Dejan Lovren, Ivan Perišić y Danijel Subašić, entre muchos otros.

Se vislumbraba un gran equipo, sabíamos que pasaría de la fase de grupos sin muchos problemas y  que haría un buen papel en el torneo. Pero hasta ahora, han conseguido mucho más. Los croatas están a sólo un partido de conseguir la hazaña más increíble en la historia del fútbol de selecciones.

 Foto vía: TurntSports

Foto vía: TurntSports

Empezaron de manera fenomenal, con una victoria contundente sobre Nigeria de 2-0. Se veía complicado, sí, pero los croatas tenían grandes expectativas y sabían que era posible conseguir el pase como primeros de grupo. Tras las miles de sorpresas en esa primera ronda. Croacia formaría parte del cuadro “fácil” ya que todos querían evitar nombres como Francia, Brasil o Uruguay.

Croacia dio otra sorpresa y consiguió que el mundo entero quedara maravillado bajo su juego: lograron vencer al actual subcampeón del mundo, Argentina, tres por cero, tras una gran demostración de fútbol: algo que ni los más escépticos imaginaban.

En octavos de final se enfrentaron a una recia Dinamarca a la que no pudieron vencer en el tiempo regular. Se extendieron hasta una tanda de penaltis en la que el guardameta Danijel Subašić logró atajar tres. En los cuartos de final, una vez más, sufrieron bastante sin embargo, lograron vencer al anfitrión–Rusia–en una nueva tanda de penaltis, consiguiendo por segunda vez en su historia el pase a semis.

El pasado miércoles se concretó la hazaña: tras una victoria de 2-1 sobre Inglaterra, Croacia consiguió llegar por primera vez en su historia a una final del mundial.

Croacia se encuentra en este momento a sólo un partido de conseguir el milagro que nadie esperaba: volverse campeón del mundo.

 Foto Vía: News Bay

Foto Vía: News Bay

Para obtener esta gran oportunidad, tuvieron que sortear varios problemas que los atormentaron. El primero fue el de Nikola Kalinic, uno de los mejores delanteros del conjunto balcánico que se negó a entrar como sustituto en el primer partido con la excusa de que estaba padeciendo dolores de espalda. Esto produjo su expulsión de la cita mundialista por parte del cuerpo técnico, citando motivos disciplinarios. Sin embargo esto no desestabilizó al equipo.

El segundo problema ocurrió tras la victoria en penales contra Rusia, donde despidieron al asistente del entrenador, Ognjen Vukojević, después de subir un vídeo con el defensor Domagoj Vida, diciendo que la victoria estaba dedicada al Dinamo de Kiev y a toda Ucrania. Vida fue multado y Vukojević regresado a casa por motivos disciplinarios.

A todo esto se le puede añadir la crisis que sufrió Croacia durante la fase de clasificación al Mundial cuando destituyeron a su entrenador. En noviembre del año pasado,Croacia tenía que enfrentarse a Ucrania en Kiev y en caso de perder ,con Islandia casi clasificado, quedarían fuera del Mundial.

El resto es historia: Dalić comenzó a utilizar un nuevo esquema, con Modrić y Rakitić de interiores, y no de doble pivote retrasado como antes. Paró a Brozović en la parte de atrás como mediocentro defensivo, y puso a Rebić a acompañar a Perišić por las bandas. Creo que no es necesario decir que este esquema ha funcionado a la perfección.

Dalić ganó el partido 2-0, Croacia clasificó al repechaje en donde venció a Grecia con un marcador global de 4-0. Después de menos de un año en el cargo, y con sólo trece partidos al frente del equipo, está llevando a su selección a la final del mundial.

 Foto Vía Premium News24

Foto Vía Premium News24

Croacia es,descartando a Uruguay en 1950,el país más pequeño en clasificar a la final del mundial. Con 4.1 millones de habitantes, se encuentra en el lugar 130 del mundo en población sin mencionar , que es el más pequeño de los clasificados al mundial detrás de Uruguay e Islandia. Su rival en la final, Francia, tiene 67 millones de habitantes: diecisiete veces más población, esto puede darnos una idea de las diferencias entre ambos países.

Territorialmente, Croacia tampoco es muy grande: con 56,000 km cuadrados, está situado en el lugar 127 del mundo: eso es diez veces más pequeño que España o cuarenta veces más pequeño que México (aproximadamente del tamaño de Michoacán o Sinaloa). Su capital y ciudad más grande, Zagreb, cuenta con 800,000 habitantes; cuatro veces más pequeña que Madrid, o veinticuatro veces más pequeña que la Ciudad de México.

Lo impresionante no es sólo la población de Croacia sino su corta edad y todos los éxitos que han cosechado en tan poco tiempo. Croacia se independizó de Yugoslavia en 1991, y no fue hasta 1992 que se incorporaron a la FIFA y a la UEFA. Su primer partido oficial fue contra Estonia en 1994, con una victoria de 2-0. Sólo para ponerlo en contexto, la última vez que Inglaterra jugó un partido por el 3er puesto –en 1990–, Croacia todavía no contaba con una selección oficial.

 Foto vía : Goal.com

Foto vía : Goal.com

Su primera participación en un torneo mayor fue en la Eurocopa de 1996, que acabó con una derrota en cuartos contra el futuro campeón, Alemania. Su debut mundialista llegaría en 1998, en donde terminarían, también contra todo pronóstico, en 3er lugar de la competición tras ganar a Alemania 3-0 en los cuartos y a Holanda en el partido por el tercer puesto.

Guiados por la magia de Davor Šuker -que terminó ganando la bota de oro y el balón de plata como segundo mejor jugador del torneo- Croacia se quedó ese año a las puertas de la gloria al perder en la semifinal contra el anfitrión, Francia, tras un juego muy tenso donde Croacia iba ganando al inicio. Desde ese entonces, sólo han fallado a dos citas: la Eurocopa del 2000 y el Mundial del 2010.

Croacia ha participado ya en cinco mundiales, habiendo jugando un total de 23 partidos, incluida la próxima final, de los cuales han ganado 11. Eso es la mitad de los que ha jugado Yugoslavia/Serbia desde 1930 (46), más de los que ha jugado Colombia (22), y casi los mismos que ha jugado Portugal (30), todo esto, en cinco participaciones y sólo veinte años de existencia.

 Foto Vía IMDB

Foto Vía IMDB

Pero la hazaña más grande, es todo por lo que ha pasado Croacia, país que estuvo en el centro de uno de los conflictos bélicos más sangrientos de las últimas décadas y que dejó casi doscientos mil muertos, la guerra de los Balcanes. Este conflicto sigue impregnado en la piel de varios de sus jugadores, quienes durante su infancia tuvieron que vivir las consecuencias del conflicto.

Dejan Lovren y Vedran Ćorluka nacieron en localidades de Bosnia, y ambos tuvieron que abandonar sus ciudades natales con el estallido de la guerra. Lovren con tan sólo dos años y Ćorluka con tan sólo cinco, buscaron asilo en la ciudad de Zagreb. La cual seguía asediada por la guerra. Ahí representaron al equipo local llamado “El Dínamo”.

Ivan Rakitić y Mateo Kovačić, son hijos de inmigrantes bosniocroatas que huyeron de Yugoslavia poco antes de que empezara la guerra: el primero nace en Suiza, y el segundo, en Austria. Rakitić comenzó su carrera internacional con las inferiores de Suiza, pero más adelante, cambió de idea y quiso representar a su país de origen. Kovačić, por otro lado, representó siempre a Croacia, en donde reside desde los trece años.

Un caso parecido es el de Josip Drmić, nacido en Suiza, y el de Milos Degenek, nacido en Croacia, pero que tuvo que abandonar su país natal a los dos años con rumbo a Serbia, y más adelante, a Australia. A diferencia de Rakitić, Drmić prefirió representar a la selección del país que le vio nacer. En el caso de Degenek, comenzó representando a Serbia en categorías inferiores, pero cuando se le cuestionó la legalidad de sus papeles por su origen croata, prefirió representar a la selección de Australia.

 Foto vía: Picture Light

Foto vía: Picture Light

Pero los casos más sonados son los de Mario Mandžukić y Luka Modrić, dos de los jugadores más importantes de la actual selección de Croacia. El primero, uno de los jugadores más relevantes de la Juventus, y el segundo, una pieza fundamental del Real Madrid de Zidane que consiguió el tricampeonato en la Champions, y posiblemente, el mejor mediocampista del mundo en la actualidad.

Mandžukić nace en Croacia, y a la edad de cinco años tiene que huir a Alemania junto con su familia como refugiado. Ahí empieza su carrera futbolística en las categorías inferiores del Stuttgart. En 1996, los Alemanes les niegan el permiso de residencia, y tienen que volver a su natal Croacia. Mandžukić se une al NK Marsonia de su ciudad natal y más adelante, al Dinamo Zagreb.

El caso de Modrić es aún más crudo, pues él nunca tuvo la oportunidad de abandonar Croacia. Sufrió el asesinato de su abuelo por parte de la milicia serbia cuando tenía sólo seis años. Tuvo que huir con su madre, pues su padre era parte del ejército croata, viviendo de hotel en hotel y en varios campos de refugiados a lo largo del país.

 Foto Vía: Goal.com

Foto Vía: Goal.com

Durante esta etapa comenzó a jugar fútbol para ignorar la guerra y los constantes sonidos de bombardeos que tenía que sufrir. A temprana edad captó la atención de algunos ojeadores que lo llevaron al NK Zadar, equipo de su ciudad natal, una vez terminada la guerra. Al principio se le dijo que era demasiado flaco y tímido para triunfar, pero no queda duda que les demostró lo equivocados que estaban.

El resto de la historia de Modrić  no necesita contarse. Pasó por varios equipos hasta llegar al Dinamo de Zagreb, en donde comenzó a hacerse un nombre. Fichó por el Tottenham en donde se consolidó como profesional, y en 2012 llegó al Real Madrid para convertirse en uno de los mediocampistas más emblemáticos del mundo y de la historia del deporte.

Si Croacia gana la final, casi podríamos afirmar que Modric es candidato para ganar el balón de oro.

En fin. Que gran historia es la que tiene este equipo de Croacia. Son un ejemplo más que único de lo que el talento y la pasión pueden lograr. Han conseguido ya la mayor hazaña en la historia de su país, y están a sólo un partido de concretar el hito histórico más importante en la historia del fútbol de selecciones. No queda más que desearles todo el éxito posible en la final del domingo, y sin duda alguna, pase lo que pase, ya se han ganado el corazón de todo el mundo, y en nuestra mente, ya son todos héroes. Lijepa naša domovino.

 Foto vía: FIFA

Foto vía: FIFA


Encuentra a Miguel Latapi en Twitter como @miguel_latapi  

Los Olvidados

Los Olvidados

El fútbol callejero y los mini mundialitos

El fútbol callejero y los mini mundialitos