Música Anti-Nostálgica: Entrevista con Holly Herndon

por @ElRoyMT Como parte de la edición 2016 del festival MUTEK, Holly Herndon se presentó junto con Mat Dryhurst (su esposo y ahora parte de su live act) en el Foto Museo Cuatro Caminos. Roy MT –de la editorial de Ibero 90.9– tuvo la oportunidad de sentarse a platicar con ambos antes de que salieran corriendo a comer, tras su soundcheck. Una breve conversación destinada a durar 10 minutos se convirtió en una discusión bastante pasional sobre cosas tan variadas como los vendedores de la calle en México, la industria de la música, y Stranger Things. A continuación una fiel transcripción.

 

Roy MT: Quería preguntarte, primero que nada, por qué te vi el año pasado en el Museo Jumex, en un evento de NAAFI...

Holly Herndon: ¡Ah sí! Eso fue en diciembre 2015. Estábamos de gira y teníamos como tres semanas entre un show en Europa y un show en Texas. Así que necesitábamos ir a algún lado por tres semanas. No podíamos ir a casa porque habíamos subarrendado nuestro departamento, y andábamos de gira, viajando, así que escogimos un lugar cercano a Texas y decidimos pasar tiempo en la Ciudad de México y por eso fuimos. ¿Conoces a Santi? Él es el ingeniero de sonido, y uno de los organizadores de Mutek. Es un tipo genial, y tienen un estudio en… ¿Cómo se llama ese barrio? Chapultepec… a la izquierda de Condesa… Me encanta ese vecindario. Y pues sí, pasamos tres meses grabando y pasando el tiempo en México y comiendo… no fuimos tan productivos realmente.

R: ¿Qué opinas de los sonidos de México?

HH: Bueno, ¿qué parte? Hay tantas cosas sucediendo aquí… La Ciudad de México es auditivamente vibrante. Fuimos a una farmacia esta mañana por algo, y sé que hay gente gritando por la basura, pero hay un grito que tiene un timbre usado para captar la atención de la gente… [le tarareo el grito de vendedores en la calle] ¡Sí! Y hay otro…

Mat Dryhurst: [con voz nasal] Tamales, tamales…

HH: ¡Sí, eso! Pero bueno es verdaderamente asombroso cómo el sonido penetra; es casi como un proceso vocal acústico. Como si ellos estuvieran escuchando el ambiente sonoro y dijeran “¿En qué espacio puedo hacer que mi voz resalte, para que todos lo escuchen?” Y la voz sale disparada.

MD: Eco-locación…

HH: También creo que es muy positivo lo que los muchachos de NAAFI están haciendo, introduciendo la música tribal a la gente fuera de México. Es un sonido muy popular en Europa. De hecho acabamos de verlos en Berlín. Muy bien recibidos, tocaron un gran showcase en Berghain.

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R: ¿Esta es la primera vez que tocan en México?

HH: No, esta es nuestra tercera vez en México. Es la segunda vez que tocamos, y es la primera vez que toco bajo mi nombre.

MD: Eso no es verdad.

HH: Ah, sí es cierto. Toqué en ADM (Arte Diseño Multimedia). Es una pequeña institución de arte digital en la Roma, muy cool. Ese fue mi primer show aquí, hace un tiempo.

MD: De hecho, yo podría ir un paso más allá y decir que ese fue el primer show de Holly Herndon sola.

HH: No, no lo fue.

MD: En esta presente encarnación, sí lo fue.

HH: ¡No es cierto! [risas] Fue en Terminal, en Oakland.

MD: Ese fue un show de noise.

HH: Bueno, podemos estar de acuerdo en estar en desacuerdo. [agree to disagree]

MD: He ido a todos los shows de Holly Herndon, y estoy seguro de que ése fue. Nosotros teníamos una banda juntos, y tocamos aquí. Una banda llamada <body>

R: ¿Se puede encontrar su música en algún lado?

MD: No, deliberadamente. [Risas] Con <body> tocamos un set aquí, junto a Negative Youth, quienes solían llevar un blog, y de quienes todavía somos muy amigos. Mientras seguíamos aquí, nos invitaron a tocar en ADM; Scott Arford (un artista con el que habíamos estado tocando) y Holly abrieron, ya que no había nadie más para abrir el show. Medio improvisado…

HH: ¡No! ¡Es un set que había venido preparando, el mismo que toqué en Terminal! …En fin, fue uno de mis primeros shows sola.

R: ¿Y antes de presentarte como Holly Herndon cómo te presentabas?

HH: La mayor diferencia era que antes yo estaba trabajando con otras personas –estaba en bandas–, y después fui solo yo.

R: ¿Cómo es estar en una banda y ser Holly Herndon?

HH: Pues el cambio sucedió una vez más; ahora Holly Herndon es una banda. Lo cual es raro, ya que el nombre es complicado… los nombres son muy complicados. Pero ahora somos Mat y yo, y a veces Colin Self, quien no pudo venir hoy. Esta noche sólo seremos nosotros dos. Y –sneak preview– la banda se está expandiendo aún más.

En nuestra banda antigua, la música era utilitaria. Queríamos hacer bailar a la gente, y tocábamos con el internet como instrumento en tiempo real. Mat hizo un tipo de instrumento-browser en donde podías teclear una palabra, y eso cargaría un video en YouTube. Y de ahí sacábamos el audio. Yo tenia una mezcladora muy cool y vintage que Yamaha hizo en los ‘60. Tenía un bellísimo spring reverb adentro y se hacía un bello feedback interno. Así que pasábamos el sonido de YouTube por ahí y creábamos un tipo de collage sonoro loco. Después lo amarrábamos a un kick y todo estaba listo para la pista de baile. Era conceptual pero también era música de fiesta, tocábamos en raves y así.

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MD: Esa banda era pura diversión

HH: Sí, realmente no queríamos sacar nada, ni salir de gira. Solo disfrutábamos tocar en fiestas.

MD: Una de las razones por las que quisiera que esa banda, <body> hubiera tenido un release es porque en su momento realmente sólo éramos unos nerds, pero ahora, desde el lanzamiento de Platform (2015, 4AD), la gente considera ese sonido como arte, y nosotros llevamos haciéndolo desde hace un tiempo.

R: Tal vez antes no hubiera sido tan bien recibido.

HH: Exacto, la cultura en el Bay Area es muy rara. A veces siento que están mil años atrasados, y en otros aspectos es como si estuvieran mil años adelantados. Tiene su propio panorama cultural; es donde mucha de la tecnología que genera nuestra interacción social se crea. Ahí la gente de cierta manera es muy letrada en lo técnico, y están al día. Son muy críticos. Así que creo que <body> funcionó muy bien ahí específicamente, pero tal vez en otros lugares la gente habría dicho “¿o sea, por qué están usando sonidos de YouTube?”

MD: En el Bay Area te preguntarían acerca de qué biblioteca de Javascript usas [risas].

HH: Esa es una pregunta que no te harían en muchos lugares [risas]. De hecho no es una pregunta que desees. Y cuando decimos técnicamente letrados, no nos referimos a un juicio de valor. Creo que hay varias maneras de experimentar nuestro trabajo, y ponerse muy técnicos es una manera de vivirlo, pero también espero que lo que hacemos sea emocionalmente y visceralmente estimulante, algo que no necesariamente tengas que entender. No quiero que la gente sienta que hay barreras para entrarle a nuestra música.

R: ¿Y cómo te sientes con este mismo conflicto del lado académico de la música? Por que creo que sucede lo mismo en la nueva música; con tanto ruido, la gente puede salir de un concierto creyendo no haber entendido. Pero si estudias música puedes pensar lo opuesto y creer que es lo mejor que has escuchado. Hablaba con alguien sobre tu música y mencionamos como hemos pasado del violinista que se encierra a sólo practicar el violín durante horas, y en el otro extremo, con tu música uno piensa en alguien encerrado en su cuarto como siempre, con la computadora llena de ventanas abiertas y estímulos por todos lados. Ya que son procesos tan opuestos, la otra persona me decía “no creo que Holly Herndon traiga el bagaje cultural de lo académico, ya que solo hace ruidos”. ¡Pero no! ¡Tú has estudiado, tú conoces el lado académico y has escrito música! ¿Qué pasa con esta conversación público-contenido-artista?

https://vimeo.com/10858247

HH: Creo que a la gente le encanta dibujar una línea entre la música académica y la no académica. Yo paso mucho tiempo tanto dentro como fuera de la academia y definitivamente ha sido una combinación de cosas que han hecho de mi trabajo lo que es, pero también creo que en un punto no puedes necesariamente depender de las notas de programa, o de un entendimiento profundo de la partitura y el sistema detrás de una obra. Siento que en ciertas maneras, la música es una serpiente que se muerde su propia cola. Se obsesiona tanto con su propio lenguaje que se le olvida hablar con gente fuera de sí misma. Para mi el arte es algo relevante cuando trata sobre temas de hoy, 2016, y conversa sobre los problemas de hoy con gente fuera de su confinamiento. Así que ese es uno de los mayores problemas de la música académica, se aísla y se obsesiona con su propio lenguaje. Algo que yo definitivamente no he perseguido. No sé [dirigiéndose a Mat] ¿tú qué crees?

MD: Yo creo que la gente tiene una mayor capacidad ahora. En esta idea de que la gente tiene diferentes conversaciones, no creo que alguien tenga muy definido cuál es la música que escucha, o qué es lo que hace con su vida. Si hablas de desarrolladores [developers], la gente puede tener arquetipos como las personas que escriben códigos, y ese es un arquetipo muy joven y no tan útil. Decir que tienes ciertas habilidades técnicas no dice nada sobre tu sentido de estética o política. Y lo vemos ahora; es un reto con los discos y las presentaciones, algo con tantas capas, ya que así es como somos todos. Y en ningún proceso creativo hay una conversación acerca de cómo hacer que esto ingrese en los archivos académicos. Pero si lees esos libros, y esos artículos –cosa que sí hacemos– entonces naturalmente esos pensamientos se filtrarán dentro de lo que haces y te vuelves más crítico con el trabajo que haces. Pero la idea de hacer cosas para la comunidad de música académica me parece ridícula. Y si ya tienes la posibilidad de hacer tu trabajo visible para una gran cantidad de personas, por qué no hacerlo.

HH: Algo que yo agradezco de la comunidad académica, que al mismo tiempo es algo tortuoso, es que es muy existencial. Constantemente se pregunta –y creo que falla en las respuestas– pero constantemente uno se pregunta por qué. Por qué tomaste esa decisión, por qué lo hiciste, y creo que eso se ha filtrado en lo que hacemos, ya que muchas de nuestras decisiones de producción, y del proyecto en general, buscan tener un acercamiento conceptual. No se trata de “¡este ritmo de batería será un hit, usémoslo!” No sé, tratamos de que todo tenga sentido.

R: ¿Si no hubieras estudiado música te estarías haciendo las mismas preguntas? ¿Estarías yendo en la misma dirección?

HH: No sé. No sé quién sería... Creo que sí ha incrementado mi lado crítico. Mat, por ejemplo, creo que tiene eso naturalmente.

MD: Yo nunca estudié música. Y creo que soy muy bueno para la música académica. Lo era antes de saber que la música académica era un “algo”. Y mis músicos favoritos, quienes eran validados por la academia y por los heavy techs, la mayoría tuvieron esta misma experiencia. Creo que cada persona descubre cosas en diferentes épocas de su vida. Y si sigues la música electrónica de los últimos 25 años te puedes dar cuenta de que un concepto paralelo a la música siempre ha sido parte del mercado.

R: Pensando en lo que ustedes hacen, con los sonidos del internet, se están acercando a la gran mayoría de nosotros, quienes estamos involucrados con estas herramientas diariamente. Y tomando tu canción “Home”, donde hablas de una relación íntima con alguien del gobierno que te está espiando, ¿lo piensan de manera filosófica, o a dónde quieren ir con esto?

https://youtu.be/I_3mCDJ_iWc

HH: Sí, desde luego son de esas pláticas filosóficas que tenemos a la hora de la cena: el estado actual del internet, y a dónde va, y cómo eso funciona o no para los artistas y para las poblaciones en general. Esa canción era un tema muy específico que queríamos tratar, pero… Mat ha hecho mucho trabajo conceptual con plataformas de publicidad. Hizo un pieza llamada “Saga”… deberías de hablar de “Saga

MD: Bueno pues sí… Holly y yo estamos casados, y es chistoso hablar sobre el trabajo a veces, porque literalmente sucede en la mesa de la cocina. De hecho, la mayor parte de esta plataforma fue hecha en la mesa de la cocina. De cierta manera no es una experiencia musical tradicional. Y sí, esas conversaciones sobre cómo algo afecta algo más, cómo suena el mundo, y cómo son nuestras experiencias con estos sonidos, son un incentivo para tomarnos estos temas en serio, y como una práctica artística, pero aún así, son cosas obvias. Y de alguna manera me parece más extraño cuando veo a gente que está haciendo música electrónica o algo así, y no están pensando sobre estas cosas, están pensando en hacer un disco en un estudio, cuando tienes Ableton Live en tu computadora –señala la sesión de Live en mi laptop] y éste es tu estudio.

R: ¡Podemos hacer un hit con los audios de esta conversación!

MD: De hecho, deberías. Eso se me hace más natural. Si quitas la expectativa sobre lo que tú crees que deberías de hacer, entonces probablemente lo harías. Pero tenemos una historia y un entendimiento de que si eres serio entonces grabas discos.

R: Claro, con un coro pegajoso…

MD: Pues sí, y mientras esas cosas sí pueden ser útiles, nosotros sentimos que estamos más en conversación con la comunidad de gente que realmente está presente en el internet. Y eso puede ser político. Los discos ahora representan la antigua industria de la música. Eso no siempre fue el caso. Antes no había una audiencia para nuestra música, solo hicimos lo que nos vino naturalmente y fuimos impulsando nuestros sonidos en el internet, encontrando gente en el internet que estuviera interesada en las mismas cosas que nosotros… Así que de cierta manera esto es más orgánico.

Y sí, ella mencionó “Saga”. Construí una plataforma para publicidad. Pero parte de nuestra idea fue establecer que “es un tipo de pieza de arte, una plataforma, pero no es una compañía” sino básicamente es mantener tus oídos y tus ojos abiertos, ver lo que sucede en el mundo y entonces pensar “qué puedo hacer yo en mi posición”. Lo mejor de esto, y coincido con Holly, es que la gente constantemente te quiere catalogar y decir, “claro, eres músico, entonces, ¿cómo es que tus herramientas musicales limitadas impactan al mundo?”, si quieres llevar las preguntas por ahí, las respuestas se mantendrán igual. La verdadera respuesta es que la mayoría de nuestras conversaciones no tienen nada que ver con música. Y es muy interesante tratar de reflejar eso en un contexto musical. Con “Saga”, no requerimos de un contexto musical, de hecho sería más fácil hacer un disco sobre esto, y ponerte a pensar, pero realmente es un pedazo de código que puedes hacer funcionar. Así que también eso siempre es el conflicto con los discos de Holly; tratas de abordar estos grandes temas, pero ultimadamente eres empujado hacia estos medios antiguos para tener una audiencia. Finalmente, no creo que nuestra lealtad sea con la música. Simplemente pasó que la música fue una gran oportunidad que se nos presentó. Los dos hemos dado conciertos desde la adolescencia. Llevamos haciendo esto un buen rato. La música fue la oportunidad que siempre estuvo ahí, pero en términos de la conversación, los conceptos, las ideas, las técnicas, las comunidades, y los amigos con los que nos juntamos, somos agnósticos de la música. La música simplemente es una parte, y es maravilloso, pero igual solo es una oportunidad.

HH: Pero sí hay una cierta comunidad musical a la que estamos intensamente ligados.

MD: Claro, pero no más que las comunidades de privacidad, de códigos, no más que comunidades políticas, o gente amable [risas]. Pero ¿sabes a lo que me refiero? Creo que eso se refleja de manera transparente en nuestro trabajo, y es que no hay un intento de hacer el disco perfecto, o de hacer un show en vivo que pueda quedar bien en cualquier lugar. Y eso es orgánico y natural.

HH: Esa era la cosa desde el inicio. Era mucho más difícil en 2012, cuando saqué Movement (2012, RVNG INTL). Ahora es más común que veas a gente mezclando música experimental o académica con pop. Al principio era muy incómodo pensar en dónde me pondrías a tocar. Mi agente de booking me decía que no sabía qué hacer conmigo. Me proponía ponerme en iglesias, o en antros. Pero era muy rara para los antros, y muy clubby para las iglesias. Y en vez de pensar “hagamos este DJ set perfecto, o este set perfecto para la iglesia”, pensamos en solo seguir haciendo lo mismo, y tratar de hacer suficiente sentido para que la gente lo entendiera. Por supuesto que no somos los únicos haciendo esto, hay toda una comunidad, y estamos casi creando una nueva categoría.

https://youtu.be/kanNN4RPrgY

R: Qué tal toda la música que se queda sin escribir por estar pensando en necesariamente producir un disco con sencillos.

MD: Un punto socioeconómico que hacer ahí es, ¿quién demonios tiene tiempo? Nadie tiene tiempo para hacer un álbum de estudio perfecto. De hecho estoy dando una clase en donde hablamos de esto. Estamos heredando un legado de música indie, la expectativa de cómo alguien siente que debería de hacer las cosas. Y la gente experimenta esta carga constantemente: sienten que tienen que hacer el disco perfecto. Pero pues cuando esos discos fueron hechos había dinero para hacerlos.

HH: Es no reconocer que la economía de la industria musical ha cambiado dramáticamente. Mientras las ventas de discos han disminuido drásticamente, los costos de conciertos en vivo han subido. Así que aún hay una economía, la gente puede vivir de eso.

MD: Pero al diablo, la música no reconoce que la economía ha cambiado. Las personas más inteligentes son pragmatistas. Graban algo y lo suben a internet, luego organizan un concierto con sus amigos tratando de armar un estilo de vida que les pueda funcionar: se genera una cultura de pragmatistas. Y ahí es donde muchas de las cosas más interesantes están sucediendo, pero esta carga de expectativa de que tienes que tocar el mejor set de música electrónica es absurda, porque cuando estos modos estaban siendo experimentados, incluso la idea del ocio era otra cosa. Si hablas de los ‘90, la idea del ocio era ir a un antro para olvidarte de tu vida, eso ya no pasa. Ahora hay celulares, la gente está preocupada por sus trabajos, porque sólo tienen contratos de tres meses.

HH: Tu jefe te está mandando un mail a las 2 AM, y tú estás en Berghain.

MD: Todo sobre la vida ha cambiado desde la invención de esos modos.

HH: Mucha música no lo refleja, la industria desde luego que no lo hace. Y eso es algo que nosotros estamos tratando de contraatacar.

MD: Lo chistoso es que siempre cuestiono la idea de que “nosotros somos los raros”. ¡No! Nosotros somos los que estamos haciendo el mejor esfuerzo para reflejar cómo son las cosas en verdad, y tú eres el pinche raro pretendiendo que nada ha cambiado desde 1997. Eso es ridículo.

HH: También hay gente que refleja el trabajo de ese entonces. Gente hace cosas que suenan a 1970 y mucho de ese trabajo es bellísimo.

MD: Y ahí también puedes hablar de la música académica. No ha habido un movimiento en la música académica realmente grande en los último años.

R: Y también hablar sobre el legado, ¿no? De que uno siente que tiene que pertenecer a algo.

HH: Claro, la parte del legado está muy presente en el mundo académico, aunque también del lado de la música popular y de la música experimental. La nostalgia juega un rol muy importante, y de hecho parecería estarse adueñando de la cultura. ¿Cómo se llamaba ese show? Stranger Things. Todo mundo perdió la cabeza, era lo mejor que habían visto. Y solo era una mezcla de toda su infancia, nada nuevo. Algo simplemente reconfortante.

MD: Puedes decir lo mismo de los sintes modulares, y la música de ese show.

HH: Y nos encantan esos sonidos, no estamos quejándonos. Sólo pregunto, ¿realmente tenemos que crear otro de esos? Digo, son tiempos diferentes ¿no podemos mejor reflejar las emociones y lo que está sucediendo hoy, en nuestra música?

Nos están diciendo que debemos irnos.

R: Está bien, tuvimos una larga conversación que duró…

[todos volteamos a ver el Ableton Live buscando algún señalador de minutos]

MD: ¡834 compases de conversación!

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