"Jungle"- Jungle

Por: Valeria Toledo (@ValLaToni)

Vivir casi en el anonimato puede ser aún más difícil que vivir al descubierto. Esa es la situación en la que se encontraba el colectivo británico Jungle antes de firmar con el sello XL Recordings y lanzar su álbum homónimo el pasado 7 de julio. The New Musical Express los llamó “el acto inglés más misterioso” ya que lo único que se sabe acerca de estos dos hombres es que se hacen llamar T y J. Su gusto por el R&B conquistó a los escuchas visual y melódicamente por medio de un video en Vimeo para su single “Platoon”, en donde una pequeña niña no sólo baila al ritmo de la canción, sino que marca la pauta de los siguientes videos de Jungle y da lugar a la clase británica común que no suele resaltarse.

Al escuchar este álbum, la música sobresalta y deja a un lado las letras. La música es la fuerte estructura ósea que sostiene un denso cuerpo con fuertes músculos formados de R&B y una piel bronceada de sonidos contemporáneos tal como dubstep. Canción tras canción el funk va se transmuta en algo más urbano, y eso da como resultado Jungle.

“The Heat” es el nombre de la canción que abre sonidos de agua y el sonido de sirenas a la par de  una voz masculina grave diciendo “Right on time, back by the beach, still going to bring the heat”, y eso es justo lo que trae Jungle en esta canción, una ola de calor semejante a una brisa de playa que golpea el cuerpo lentamente y lo hace moverse de maneras extrañas y espontáneas. El video para esta canción, nuevamente consiste en baile, pero uno no convencional, más bien uno muy boogie y en patines.

El ritmo tranquilo y abrasador continúa con la segunda canción “Accelerate” y se quiebra con “Busy Earnin’” que comienza con algo que se podrían haber escuchado en cualquier discoteca en los años 80. Esta canción, al igual que el disco, retoman ritmos de hace más de tres o cuatro décadas con la esperanza de que quien lo escuche sienta unas inagotables ganas de bailar o tan sólo menear la cabeza sin parar.

“Platoon” es una de las canciones con ritmos poco vigorosos y un tanto nostálgicos, y con sólo ver el significado de la palabra que le da título a esta canción (que en español sería pelotón) , es evidente el reflejo de una unidad que se puede desmoronar fácilmente, pero siempre habrá algo que mantendrá esa conexión y siempre habrá una batalla más allá de la evidente para estar juntos. De este punto en adelante Jungle se presenta como un álbum que enmarca un amor callejero que surge en un verano caluroso rodeado de hip-hop, tal como el de The Wackness (Occupant Entertainment, 2008), película del director y guionista neoyorquino Jonathan Levine, quien relata el desarrollo de un amor en las calles de Nueva York. Jungle, al igual que The Wackness, retrata el surgimiento del amor en un ambiente urbano y la idealización del ser amado, sólo que en una ciudad diferente, Londres, que a pesar de la lejanía con Nueva York, comparte rasgos similares como la vida en las calles y las tribus urbanas que las habitan. En el quinto track “Drops”, sucede algo similar a The Wackness, ya que se habla de un amor inalcanzable y alto, anhelado por alguien que se hunde, tal como lo indica el título de la canción.

Las peculiaridades de Jungle son múltiples, desde el hecho de captar la atención del público con bailes extraños, hasta poner su música en primer plano para dejar al escucha enamorarse de los sonidos y no de las caras que los crean. T y J dicen no tener miedo de ser reconocidos, e incluso afirman que sus caras son conocidas por alguno de sus videos, pero que eso para ellos no es de gran importancia, lo importante es la música y lo que provoque en quien la escuche. Jungle es el baile melancólico de las calles más recónditas de la ciudad destinado a brillar entre la oscuridad, tal como lo hace la portada de su disco, que muestra un fondo negro con unas letras doradas muy al estilo funk sesentero.

“Lemonade Lake” es la última canción de este disco y la más peculiar, pues sostiene ritmos escuchados anteriormente a lo largo de once canciones mezclándose con un chillwave que juega muy bien con la idea del anhelo de alguien amado y de la playa, palabra que se repite constantemente en la canción y en el álbum.

A lo largo de doce canciones, Jungle prueba que el soul, funk y el R&B no son géneros que se quedaron en el pasado y que no sólo bandas como Rhye o Daft Punk puedes utilizar éstos y mezclarlos, ya que el dúo británico crea una fusión de música disco densa y lenta como  los “storm slow jams”, y al mismo tiempo muy a la Earth, Wind and Fire que introduce ritmos callejeros que dan como resultado una oda a la vida urbana adornada con falsetes interminables y reminiscencias de playa. Jungle es el ensamble perfecto de la vida cotidiana, y los nombres de las canciones hacen alusión a esto con títulos como “Platoon”, “Drops”, “Crumbler”  o “Son of a Gun”, que remiten a ideas bélicas o caóticas, que finalmente resumen la vida diaria en la urbe. Eso es Jungle, una jungla que a pesar de pintar el violento ritmo de una ciudad, logra delinear armónicamente el pasado con el presente para así poder apreciar la belleza de la naturaleza selvática a través de sonidos que deleitan hasta el dejar una sensación incontenible de bailar.

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