De unas caguamas en el garaje a un whisky en la sala, ‘Acts Of Fear And Love’ de Slaves

De unas caguamas en el garaje a un whisky en la sala, ‘Acts Of Fear And Love’ de Slaves

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En 2015 el dúo británico Slaves, formado por Laurie Vincent y Isaac Holman, fueron nominados al Mercury Prize por su primer álbum Are You Satisfied? (2015, Virgin Records). Ese fue el primer encuentro que muchos tuvimos con la banda. El escuchar “Cheer Up London” por primera vez remitía a estar escuchando la versión punk de “Parklife”. A pesar de que no ganaron el premio, han logrado cambiar los shows en sótanos por festivales como Reading & Leeds.

Para su segundo álbum, Take Control (2016, Virgin Records), la banda colaboró con Mike D de los Beastie Boys, quien tomó el rol de productor. Ahora con su tercer álbum vuelven a subir un escalón más camino a la reinvención. Acts Of Fear And Love (2018, Virgin Records) sigue manteniendo su esencia agresiva y energética, hay muchos momentos a través del álbum que suenan más delicados e incluso melancólicos. Algunas canciones no sonarían totalmente fuera de lugar en una playlist de britpop, lado a lado con rolas de bandas como Blur o Pulp.

Este nuevo álbum lo grabaron en Bruselas, tras darse cuenta que el estudio que tenían reservado en su natal Kent, cerraba a las 8 de la noche y nadie podía estar ahí después de eso. Sin embargo, siguen sonando tan británicos como sus primeros dos álbumes, si no es que más. Como por ejemplo, en la canción “Magnolia”, que comienza con un dato estadístico que aunque no lo comprendas o te parezca ajeno, logra provocarte una pequeña sonrisa:

“Did you know 65% of UK homes contain at least one magnolia wall?”.

Además trabajaron de nuevo con Jolyon Thomas, quien produjo su primer álbum y más recientemente trabajo con Kendrick Lamar en su disco DAMN. (2017, Top Dawg) como productor vocal y con U2 en su último disco (aunque hoy en día eso ya no sea algo para presumir).

Las dos primeras canciones son las que suenan con más energía y dinamismo, pero más adelante en el disco hay algunos temas, como “Daddy”, que contrastan bastante con lo que normalmente constituiría una rola de Slaves. Esto no es solo por el suave sonido de la canción, si no también por la letra, que es mucho más triste que cualquier otra canción de Slaves. Hablando sobre una nostalgia hacia una juventud desperdiciada y que ahora, con la posibilidad de la reflexión y de poder mirar hacia atrás, te das cuenta de muchas cosas que pudiste haber hecho diferente.

La portada del álbum evoca un sentimiento similar a esto, con Isaac el baterista y cantante, dentro de una tina, observando a Bart, el bebe casi recién nacido de Laurie, la otra mitad del dúo, mientras este descubre el mundo a su alrededor. Mirando a Bart con ganas de darle miles de consejos y decirle miles de cosas que no puede entender, y que tal vez jamás podrá entender ni al crecer. Esas cosas que tienes que descubrir por ti mismo. Al mismo tiempo, Laurie, se encuentra del otro lado de la portada, sentado en sobre un escusado, juzgando al escucha con la mirada. Justo como se siente escuchar la música de Slaves, como si alguien te estuviera juzgando y cuestionándote constantemente en busca de tu verdadera identidad.

Foto: Nothing But Hope And Passion

Foto: Nothing But Hope And Passion

La última canción, que da nombre del disco, engloba de cierta manera todo el álbum. Tiene momentos agresivos que sonarían perfecto en el garaje de tu casa con unas caguamas a los 15 años, momentos en los que el disco es perfecto para escucharlo en el coche con las ventanas abajo y otros momentos en los que quieres sentarte en la comodidad de tu sala mientras ves a través de tus ventanas a la lluvia mojando todo. En los 5 minutos que dura la última canción “Acts Of Fear And Love” de una forma u otra, están plasmados sónicamente todos estos sentimientos. Además de que la letra de cierta manera es un resumen de las temáticas que aparecen a lo largo del álbum, apropiadamente homónimo a esta canción final.

“I had this teacher once tell me / 'There's no such thing as hate / Just acts of fear and love' / I said 'that's a bold statement to make' / She said 'think about it' and went on to explain”.

Tras esta frase, Laurie y Isaac se convierten en el maestro “Slaves” y proceden a explicar justamente esto a lo largo de 9 canciones y 30 minutos.

 

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