Nuevo espíritu y el mismo corazón roto de Daniel Caesar: 'Case Study 01'

Nuevo espíritu y el mismo corazón roto de Daniel Caesar: 'Case Study 01'

El cantautor canadiense  Ashton Simmonds , mejor conocido como  Daniel Caesar , presentó su segundo álbum de estudio durante la medianoche del pasado viernes 28 de junio.

El cantautor canadiense Ashton Simmonds, mejor conocido como Daniel Caesar, presentó su segundo álbum de estudio durante la medianoche del pasado viernes 28 de junio.

El cantautor canadiense Ashton Simmonds, mejor conocido como Daniel Caesar, presenta su segundo álbum de estudio: Case STUDY 01, una nueva mezcla de su R&B con sonidos garage y percusiones que ahora toman un papel protagónico, a diferencia de su primer álbum Freudian (2017), en el que los órganos, pianos y guitarras acústicas eran el sello del mismo. Sin perder el soul que lo ha caracterizado desde su primer EP Praise Break, Ashton Simmonds presenta nueva música con colaboraciones legendarias como Pharrell Williams y John Mayer

Con el mismo corazón roto que nos ha demostrado Daniel Caesar, el álbum comienza con “Entropy” y una intro en el que escuchamos a J. Robert Oppenheimer dando una entrevista en el Proyecto Manhattan sobre Trinity Test (Prueba de la Trinidad). Este proyecto llevó a la creación de la bomba atómica en 1945, la prueba antes mencionada fue la primera vez que vieron los efectos de dicha arma. La entrevista fue televisada en 1965 en un programa titulado “The Decision to Drop the Bomb” (La decisión de soltar la bomba) y dice lo siguiente: 

Recuerdo en unas líneas de la escritura Hindú, el Bhagavad-Gita, Vishnú trataba de persuadir al príncipe diciéndole que debía hacer su deber y, para impresionarlo, tomó su forma de múltiples brazos y dijo: Ahora me he vuelto Muerte, el destructor de mundos”. 

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Después del intro, el coro llega con la batería, el bajo R&B característico de Daniel Caesar y su melodiosa voz cantando: “Oh, how can this be? I finally found peace/Just how long til’ she stripped from me?/So come on baby, in time we’ll all freeze/Ain’t no stoppin’ that entropy”. Mientras que Oppenheimer habla sobre el deber que tenían de convertirse en destructores de mundos, Simmonds recita sobre cómo ha encontrado la paz, pero con una preocupación encima porque en algún momento se la van a arrebatar. Al final todos nos congelamos y no podemos detener esta entropía. Quizás esta primera canción es una sorpresa en renalclión con la discografía que le conocemos, tiene similitudes con lo que en su momento fue Things Fall Apart de The Roots en 1999. Comparando percusiones, cuerdas y colaboraciones de voz se hace notar que hay cierta inspiración en ello.

“Cyanide”, la segunda canción en Case Study 01, nos recuerda al Daniel Caesar de Pilgrim’s Paradise. Un coro gospel y un hombre con un acento que podría ser africano comienza a predicar. El piano debajo va en armonía con el coro onírico y el bajo rompe con percusiones para dejar entrar el fraseo de Simmonds, hablando sobre una mujer, le pide a la dulce melodía que le permita ganársela pero que no importa que sea devoto a Dios o al LSD, va a terminar en el infierno porque no es un monstruo pero sí es un hombre con necesidades. Tras el último coro, el verso dice: “Feel my love drop over your skin/Rich dark chocolate, sweet melanin/Forever you gon’ be my kin/Whatever Jah has binded, let no man enter in”. Jah se refiere a la forma que el movimiento rastafari nombre al Dios Yahve. En las escrituras hebreas, una de sus tres encarnaciones es Jesucristo. Lo que Jah ha consolidado en unión, no entra ningún hombre.

El amor que todos queremos o… no es la intimidad que todos buscan

“Love again” es la primera colaboración que aparece en el álbum. Daniel Caesar se junta con Brandy Norwood, cantante norteamericana. Freudian se hace presente en esta canción, el mismo R&B que nos había presentado hace un par de años hablando de dos corazones rotos. El soul y el poder que tienen la voz de Brandy para hacer los coros detrás de Simmonds mientras canta: “Oh well, I guess that’s what happens/When two fools be falling in love/Mix in some passion/Nothing is ever enough.” Cuando la canción está llegando al final, apreciamos el verdadero talento de la cantante cuando en un solo termina cantando: “If you can take my hand/I premies we’ll find love again, love again”. Una vez más, Daniel Caesar nos expresa lo que es no poder conseguir el amor que todos queremos. 

“Frontal Lobe Muzik” es la esperada colaboración con Pharrell Williams. No sólo produce la canción, junto con The Neptunes, sino que participa en ella cantando el coro y con un solo al final de la canción. Los sintetizadores comienzan y la voz de Williams toma el protagonismo con el coro. A la mitad del mismo, la caja de percusión se suelta y comienza el beat. El productor y rapero estadounidense canta: “You know how I feel/I'm in love with you still, ooh yeah/It helps, but it kills/Your lovin', your lovin’”. Relacionado a lo que fue en su momento “Grindin’” de Clipse, los low Beats suenan como las viejas producciones de The Neptunes.

El verso de Daniel Caesar comienza fraseando: “Wanna feel it, something I can feel/I know the things that I been feelin', they ain't real/Wanted to know what it felt like for them to like me/Now I know, I gotta say, it's mighty frightening.” Lo que antes era la frustración de un amor que no llegaba, ahora se transforma en el miedo de querer y de sentir algo nuevo. 

Llegamos a la mitad de CASE STUDY 01 con “OPEN UP”, una mezcla de neo soul con coros que emulan melodías de algún instrumento que no se encuentra en la producción pero es necesario. La canción más mellow del álbum es también la más experimental. Efectos de voz, que conmemoran a un downtempo como lo hace James Blake, abren el primer verso armonizando: “It's been such a long time/Since I set foot in the club/I really hate this shit, don’t I?/I hate feeling rushed, girl, can I just be honest?/I don't feel like talkin' unless it’s 'bout me, or philosophy/Can we just get down to business?/And when we're both finished, then we'll have a reason to speak”.

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Daniel Caesar habla sobre que ya no es necesario platicar para llegar a la intimidad con una persona, hasta que llega ese momento que ambos buscan satisfacer entonces pueden entablar una conversación. El coro después de este verso dice: “Then you can open up to me, girl/Let me plant my seed, girl/Let me feel your needs, girl/Open up to me, open up to me”. Ahora lo más profundo que puedes experimentar con una persona no es la intimidad que todos buscan… Sino poder abrirte y mostrar quién eres en realidad para dejar entrar a alguien más. La confianza es lo más complicado por conseguir.

“Restore the feeling” comienza con lo que todos queríamos, una simple guitarra acústica y un sampleo de una conversación. Lo que pudo ser una canción de Pilgrim’s Paradise como “Death & Taxes”, se transforma en unos beats descompuestos y casi fuera de tiempo. El coro con la colaboración de Jacob Collier quiere recordar lo que fue un sentimiento que se perdió pero no pueden hacerlo de la manera correcta: I’m trying to restore the feeling, God damn wouldn’t it be nice?”. El segundo verso, en manos del rapero Sean Leon, es la parte banal de la canción porque habla de fama y dinero pero ligándolo a que ni eso puede contrarrestar el sentimiento que lo drena. 

“Superposition” es la séptima canción del álbum, en colaboración con el músico estadounidense John Mayer. A pesar de que el estilo musical de Mayer es muy distinto al R&B que maneja Daniel Caesar, la mancuerna es perfecta para el nuevo sentimiento y la nueva madurez del músico canadiense. La guitarra que abre es lo que ha definido a Mayer durante toda su carrera, un arpegio de un blues suave. La electricidad acuática de la guitarra y la dulce melodía de Simmonds son inquebrantables. “Isn’t it an irony?/The things that inspire me/They make me bleed/So profusely”.

El primer verso muestra que el corazón roto de Daniel Caesar ahora no es por un amor a una persona, sino por la propia música y su alrededor. Todo el caos que conlleva su creación lo superpone en la contradicción de la misma vida, pero todo deber seguir su curso. Mayer y su creación de música blue eyed soul fluye junto a las palabras que Daniel Caesar pasa de sólo cantar, a recitar

“Too Deep To Turn Back” habla sobre la espiritualidad entre la vida y la muerte. Una simple guitarra acústica en arpegio y el bajo acompañan la voz en la primera parte de esta canción. El primer verso de Simmonds se refiere a la vida como algo pasajero y sin un verdadero valor, la primera frase lo expresa así: “So what's the price?/We're like mosquitoes to light, in a sense”. Al final todos terminamos en el mismo lugar. La vida no sólo falta de valor, también es cruel. El primer verso termina diciendo: “What else does life have to give but the pain/Generated inside our own brains?/It's a sick game, yeah”. Arianna Reid conforma el coro junto a Daniel Caesar, en unísono cantan: “Submit to me, come get down on one knee/I'm your savior and I'll give you everything that you need”. 

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La contienda que planta Simmonds entre la vida y la muerte se transforma en una decisión entre la vida y la salvación misma. La segunda parte de la canción se diferencia por un break instrumental de coros y cuerdas, la batería con un reverb de estudio que la silencia un poco acompañan el último verso. En esta última parte Caesar se inclina hacia la salvación explicándole a su propio salvador que tiene miedo y lo llaman cobarde, pero el no viene preparado y lo que está por llegarle es desconocido. “Good God, Jehovah, what's this I see?/My mortality's staring back at me/Niggas think I'm scared/Niggas think I'm a bitch/But I ain't come prepared and I ain't know what this is”. Incluso utiliza referencias bíblicas, como a Jacob durmiendo sobre la piedra en el libro titulado “Génesis” y la huída de Elijah de Israel.

La oscuridad de “Complexities” con sus coros distorsionados y low beats, exceptuando un sintetizador por encima de ellos en notas un poco más altas, es una canción de asirse al camino que toman las cosas. Ya nada importa porque no hace ninguna diferencia, pero no puede regresar a casa porque no ha terminado su misión. En el primer verso, la voz de Simmonds está distorsionada con un low pitch que remarca las penas de la canción diciendo: “I don't give a damn 'cause it don't make a difference/I can't get mad 'cause I know I went missin’/Cupid takes aim and puts holes in ambition/Can't go back home 'til I finish the mission”

“Are you ok?”, la última canción de Case Study 01 es un tributo a los inicios musicales de Daniel Caesar. Una vez más toma su guitarra acústica y, por debajo de las cuerdas y su voz, algún tipo de xilófono poniendo tintes alegres en algunos compases. “Are you okay?/Been starin' at your face/From across the room now/You seem out of place”. Preguntándose por su bienestar, le ofrece a Emily una profunda disculpa y una nueva oportunidad. “ Emily, please don't be my enemy/You were such a friend to me/I'm sorry for my energy”. Cierra el álbum con un regreso a los up beats y la electricidad con la que todo había comenzado, redimiéndose a sus errores y sentimientos. 

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