#Vintage909 'The Queen Is Dead' - The Smiths

#Vintage909 'The Queen Is Dead' - The Smiths

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La reina está muerta. Ni Dios pudo salvarla. Poemas de dolor existencial, sátiras de la historia humana y paisajes sonoros que crearon la representación del ser inglés fueron nombrados con aquel excelso decreto en 1986. Fue la ira juvenil en contra de la opresión, y el romanticismo ecléctico, los sentimientos provocadores en los que se refugió una generación atemporal: todos aquellos que profesan la ironía de la vida.

A mitad de la década de los ochenta, la capital de las revoluciones musicales, Inglaterra, había cosechado una banda de Manchester que se consolidaba en ese momento como una de las más paradigmáticas en la cultura pop: The Smiths. Una banda que enfundó parte de la esencia británica en el post-punk, a través de melodías donde el funk en el bajo de Andy Rourke, la fineza en las baquetas de Mike Joyce, la tonalidad brillante de Johnny Marr y la poesía moderna de Morrisey, crearon un estilo donde el sarcasmo era su principal fuente de energía.

Después de tres álbumes donde la crítica social, la autoflagelación y el veganismo funcionaran como conceptos para el génesis de su música, los Smiths transitaron el camino del via crucis en la vida de cualquier banda; Rourke era adicto a la cocaína y los problemas legales entre la misma banda comenzaron a surgir debido a la desproporción económica en partes legales. La banda llegó al estudio de grabación en el Jacobs Studio en 1985, para crear una pieza que funcionaria como artífice para criticar a la condición humana: The Queen Is Dead. El nombre que originalmente se pensó para titular a la compilación de 10 temas nuevos, era Margaret On The Gullotine, una declaración de guerra en contra del sistema similar, que se encontraría como título de un tema posteriormente en el álbum debut de Morrisey, Viva Hate de 1988.

The Smiths Singles art

La psicosis nacional frente al desempleo y la victoria del partido conservador, con Margaret Thatcher al frente, fueron los elementos catalizadores para la implosión de un romanticismo sombrío que sembraría las raíces del Britpop. La actitud de Moz ante el carácter sometido de los medios ante el gobierno, siempre fue subversivo. La ironización de la cultura pop mostrada en la teatralidad y la estética de la banda, a través del arte de sus singles, al colocar fotografías de Elvis Presley, James Dean y otras influencias literarias del vocalista como Oscar Wilde y Truman Capote.

"Life is very long when you're lonely" 

La Subversión y el Miserabilismo llegaban a su pico más alto en las ondas transmitidas por el tema homónimo "The Queen Is Dead", al principiar con el extracto sonoro de la película The L-Shaped Room (British Lion Films, 1962) donde la voz a capella del personaje Mavis, preludia la tormenta de redobles y pedazos de neo-psicodelia con el canto inglés "Take Me Back to Dear Old Blighty".

La paradoja entre el narcisismo de Morrisey y su autodestrucción se reflejaban en la que para Johnny Marr sería la "Jumpin' Jack Flash" de los ochenta: "Bigmouth Strikes Again", donde la madurez del grupo se concentraba en su experimentación sonora en los ajustes de producción de Moz, con un efecto harmonizer que duplicaba su voz y la agudizaba al máximo nivel al quejarse: And I've got no right to take my place with the human race. En una antítesis del punk en su aspecto sonoro, Johnny Marr creó colores floridos en sus riffs de guitarras y sampleos a través de texturas desconocidas, como la integración del Emulator, un teclado que simulaba el efecto atmosférico de cuerdas.

Salford The Queen Is Dead

Fame, fame, fatal fame

It can play hideous tricks on the brain But still I rather be famous Than righteous or holy

En una especie de referencia bíblica al antiguo testamento en los pasajes del predicador que habla sobre la vanidad de la vida, Morrisey canta sobre el fatalismo de la fama. Prefiere ser famoso que una persona correcta y santa, pero a la vez refuta su esencia como trovador que recita incoherencias al compás de un ritmo polka en el bajo de Andy Rourke en la canción "Frankly, Mr. Shankly". En contraste con el panorama sombrío, "The Boy With The Thorn In His Side" primer demo que grabó la banda para el álbum, relataba los deseos infantiles del ser humano por ser entendido por el universo que conspira en su contra, en específico por la industria musical que cada vez trababa más el camino de la agrupación...If they don't believe me now, will they ever believe me? What more can a poor boy do?

 

La metamorfosis sonora de Johnny Marr vive en "Vicar In A Tutu". La rítmica del rockabilly es transformada para darle paso a un nuevo esquema proveniente de ese género. Ecos de acordes parecidos a una "That's All Right" de Elvis Presley se dibujaron en un espectro de ondas que darían paso a una de las canciones más emblemáticas de la historia de la música independiente. El Príncipe de la melancolía canta: And if a double-decker bus, crashes into us... 

"There Is A Light That Never Goes Out" va directo a la yugular. Narra el camino de un amante mortal mientras retrata el contexto de la época, verbalizando los elementos que le causarían la muerte funesta: el transporte más popular de la Gran Bretaña colapsa con el automóvil del amor de su vida. La muerte juntos. Pensamiento universal que hace al ser, humano.

La influencia de los Smiths en la vida póstuma de Inglaterra es considerable. Bandas como The Libertines, Wild Beasts, Belle And Sebastian, Arctic Monkeys, The National y The Drums son algunas herederas de la banda que cambió los clichés del rock.

PLAYLIST DING DONG POCAJÚ 17 DE JUNIO DE 2016

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