La fruta desnuda y el boicot al plástico

La fruta desnuda y el boicot al plástico

La mayoría de nosotros a la hora de hacer compras (especialmente supermercados) nos hemos encontrado que en la sección de frutas y verduras, a pesar de que esta se vende como orgánica y natural, el plástico es abundante. No sólo pensamos que debemos guardar la fruta que si viene en su propia piel en las bolsitas de plástico que ponen en el supermercado (lo cual es completamente falso, puedes echar tus productos directo en el carrito), sino que muchas veces opciones como las fresas, los arándanos, apios, y otros productos pequeños vienen  envueltos en bolsas y en paquetes de plástico, muchas veces exagerando hasta el punto de que se venden también frutas que se pueden comprar perfectamente por pieza en empaques muy poco ecológicos.

Para empezar, es importante dejar en claro el impacto que tiene el plástico en nuestro planeta. Actualmente, según datos de la BBC,  se estima que se han producido cerca de 8.300 millones de toneladas de plástico, y que hasta 2015 se generaron 6.300 millones de toneladas de residuos plásticos, es importante recordar que la mayoría de estos son de productos comprados y usados por los humanos, muchos de los cuales pertenecen a la industria alimentaria y son generalmente innecesarios. Un ejemplo diario para nosotros pero que actualmente es de los más peligrosos para el ambiente son las botellas desechables de agua. Sólo en 2016 se vendieron 480.000 millones de botellas, de las cuales 110.000 millones fueron fabricadas por Coca-cola.

El plástico es un problema que lamentablemente es ignorado por muchos de nosotros. Sabemos que no es bueno, sabemos que contamina, pero es un material tan incrustado en nuestra sociedad que muchas veces no llegamos a darnos cuenta de las repercusiones que este puede tener. Cada año, alrededor de 10 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos, y se ha estimado que para dentro de unos cuantos años habrá más plástico que peces en el mar. Y no, esto no se debe sólo a los turistas que dejan vasos o botellas en las playas, sino a que el plástico es un material extremadamente difícil de biodegradarse e imposible de ser re-aprovechado por la naturaleza para que siga su ciclo vital. En el océano, el plástico es especialmente peligroso para la vida marina, puesto que puede confundirse con alimento o lastimar  a los animales, especialmente a las tortugas y a los delfines. Generalmente no nos gusta cuando nos dejan imágenes fuertes de animales en nuestros artículos o vida diaria, pero en este caso nos parece pertinente adjuntar este artículo que ilustra el efecto del plástico sobre la vida marina, pero también algunas soluciones para evitarlo.

 Imagen vía Vivirsinplastico

Imagen vía Vivirsinplastico

Ahora que nos hemos dado cuenta de que el plástico viene principalmente de la industria de la alimentación, podemos volver al tema con el que iniciamos: El plástico a la hora de comprar frutas y verduras. De todas las demás industrias de alimento, esta es la más absurda e ilógica en lo que concierne al uso del plástico, no sólo porque la fruta y la verdura generalmente viene protegida por una capa natural que se puede quitar, o en todo caso puede lavarse, sino también porque es un producto que generalmente se compra a granel, por lo que no tiene ningún sentido que se empaque y venda de manera individual. En lo que concierne a las bolsas de plástico para guardar los productos a granel, si lo pensamos bien sólo sirven como una comodidad para transportar las frutas y verduras, y hacen poco para proteger los productos.

Las industrias productoras de frutas y vegetales (dejando de lado los mercados populares donde es menos común encontrar productos empacados en capas de plástico) han hecho esto durante mucho tiempo, ya que el empacar por pieza o en bolsas es un método efectivo para vender los productos más caros, y nosotros hemos caído directamente en la trampa, al menos hasta que se empezó a crear conciencia y denuncia mediante una campaña llamada Desnuda La Fruta.

Desnuda La Fruta fue ideada por Isabel Vicente, quien es blogger e ingeniera agrónoma, y actualmente su campaña cuenta con una gran popularidad principalmente en España e Inglaterra (en este último país bajo el hashtag #nakedveggies), donde los compradores han viajado a Twitter para denunciar los absurdos abusos de este material en sus compras, es interesante viajar al hashtag en la red social para darse cuenta de los extremos absurdos a los que pueden llegar los productores. Es un movimiento importante, puesto que causa que poco a poco nos demos cuenta de la cantidad de plástico que consumimos día a día y nos invita a reflexionar el que necesitamos verdaderamente y qué no.

Nosotros podemos hacer algo: podemos evitar productos plásticos y mejor comprar a granel (no sólo frutas y verduras, sino analizar las demás alternativas que tenemos ante diferentes tipos de productos), y podemos denunciar a las grandes empresas que siguen utilizando este peligroso material de manera irresponsable e innecesaria. Es importante que este hashtag y esta forma de vida no muera, y que al contrario, se expanda a diferentes lugares y a todo el mundo, hasta que finalmente, comencemos a crear un cambio en el consumo y en la conciencia de las personas.

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