[ENTREVISTA] Alfonso Cuarón

7 años después de Hijos del hombre, Alfonso Cuarón vuelve a estrenar un largometraje haciendo mancuerna con su inseparable fotógrafo y socio creativo Emmanuel El Chivo Lubezki.Como suele suceder, en la autoría del guión aparece un familiar suyo, aunque en esta ocasión el lugar de su hermano Carlos es tomado por Jonás, su hijo. Así, rodeado de los sospechosos comunes y apoyado en una historia que combina las convenciones de la ciencia ficción y el road movie Cuarón consigue una película que sorprende y emociona al mismo tiempo. Impactante en su factura e innovadora en cuanto recursos técnicos, Gravity es una muestra más que el tándem creativo director-fotógrafo es capaz de encontrar e inventar nuevos caminos prácticos para conseguir lo que se proponen. Sin embargo, tal y como sucede normalmente con el buen cine, toda la parafernalia tecnológica del 3D y los efectos especiales pasa a segundo plano cuando la historia está bien contada y es lo más importante.

Más allá del virtuosísimo formal y los impecables planos secuencia, que son ya una firma en la obra de Cuarón, el drama de dos náufragos en el espacio resulta lo más relevante dentro de una película memorable. El aplauso unánime de la crítica en festivales como Venecia y Toronto, y los extraordinarios resultados de taquilla en su reciente estreno en Estados Unidos, parecen adelantar que, aquello de triunfar artística y comercialmente, si es posible.

De eso y más conversamos con Alfonso Cuarón en la siguiente entrevista.

 

EL MORE: Con todo lo que inventaron, con todo lo que desarrollaron para hacer la película, con todas las cosas que tuvieron que resolver, Emanuel, tú, la gente de producción, todos los cómplices que tuviste, ¿cómo no perderte en la pirotecnia de todos los fierros y de toda la parafernalia y dedicarte a trabajar tan detalladamente con tus actores?

ALFONSO CUARÓN: Bueno, porque todo eso, todos los fierros y en este caso más que fierros eran cables y microchips. Robots y demás, no son más que herramientas para lograr la experiencia fílmica y la experiencia emocional, entonces todo eso está en función de lo que estamos haciendo. Lo que sí fue muy difícil y yo admiro es a Sandra porque la manera en que tenía que interpretar su personaje, era como El Chivo lo definía, estaba actuando sola dentro de un iPad, estaba rodeada de tecnología sola, metida en una caja de luz y  metida en unos arneses totalmente incómodos y dolorosos, y todo esto ella lo hacía ver como que no, como que no, era un ejercicio de abstracción para ella, era como si todo fuera normal. Además tenía que aprenderse unas coreografías eternas que tenían que tener una precisión milimétrica porque todo estaba pre programado entonces ella tenía que seguir los tiempos ya pre programados, entonces es espectacular como practicó tanto toda esa coreografía y como estamos rodando cámara era como si eso no existiera.

 

EL MORE: ¿Cómo decidiste que ella [Bullock] hiciera el papel? Hoy los resultados son evidentes y son exitosos, pero de alguna manera también implicaba un riesgo. Por su calidad de estrella pero además por el asunto de que mucha gente la podría haber tenido encasillada en otro tipo de papeles.

ALFONSO CUARÓN: Pero es parte de lo interesante. El problema, yo creo, que es cuando tú haces a un personaje porque es el personaje que esperas que vaya a ser. A mí  me parece una cosa muy interesante, pero no era un gran riesgo, te estoy hablando de una tipa que es una gran actriz. Que a ti te pueda gustar o no gustar las decisiones que ha hecho esa es otra cuestión, pero es una gran actriz.

 

EL MORE: Que por ahí tiene decisiones muy interesantes también en su carrera. ¿No?

ALFONSO CUARÓN: De repente si ha tenido sus cosas bien interesantes, creo que también llegó un momento de su vida donde, cuando hable con ella, me di cuenta de que quería salir de su zona de comodidad, quería luchar contra el miedo.

 

EL MORE: ¿Y la sacaste, no?

ALFONSO CUARÓN: Y, no, nos sacamos juntos porque estábamos en un proceso muy similar los dos, entonces fue como, ahí si fue como una sociedad bellísima y en esa sociedad no solo conmigo sino con El Chivo.

 

EL MORE: Hablas de sociedades, has tenido una colaboración creativa muy larga con Carlos, tu hermano. Ahora trabajaste con Jonás. Has trabajado con Emanuel  en prácticamente todas tus películas. ¿Qué implican los socios creativos en una carrera como la de Alfonso Cuarón?

ALFONSO CUARÓN: Pues es que creo que eres tan bueno como tus socios, en el cine pasa que estás colaborando con un grupo de gente y tú quieres lo mejor, y no sólo lo mejor si no que quieres gente con la que te entiendas perfectamente y que te lleves bien porque son procesos largos, entonces, es además donde la relación pueda ser lo más intuitiva posible, y si, has hablado de la gente fundamental. Él no hizo ésta pero nos ha diseñado sonido Richard Page, que había trabajado conmigo en muchas películas, o ahora el vestuarista que ha trabajado en las últimas tres películas, porque te entiendes con esa gente y es eso, hay una cierta comunicación intuitiva.

 

EL MORE: Tienes planos, secuencias muy sabrosos en toda tu carrera. Me acuerdo de una corretiza espectacular de Finn en Grandes esperanzas. Obviamente el de Hijos del hombre, algunos travels bien ricos junto a la camioneta en Y tu mamá también, pero bueno aquí hay unos planos secuencia muy largos, pero a mí lo que me llamó particularmente la atención, son unos cambios cámara objetiva a cámara subjetiva que me parecieron muy interesantes. ¿Cómo se les ocurrió eso? ¿Cómo planearon la película? ¿Cuántas veces hiciste la película desde el momento de concebirla y escribirla, planearla? Sé que hicieron todo un desarrollo a partir de animación primero. ¿Cuántas veces hiciste esta película y cómo se te ocurren esos planos?

ALFONSO CUARÓN: Bueno es que casi todo está bien formado en el guión, la verdad, y eso es también mucho mérito de Jonás. Mucho de esta bien formada, parte del asunto de ir a cambiar de punto de vista era una cuestión no nada más estilística, de hecho, yo rechazo cualquier cuestión que pueda ser estilística.

 

EL MORE: ¿Que sólo sea estilística?

ALFONSO CUARÓN: Sí, está bien si una cosa ya después se convierte en un estilo, pero el hacer algo desde el punto de vista del estilo lo rechazo. Ahí la intención era, tú cuando partes de un punto de vista objetivo, subjetivo, era que cuando saliéramos ya no fuera ni objetivo ni subjetivo sino que fuera el punto de vista del espectador, y en un punto de vista que ya la cámara empieza a reaccionar y actuar con las mismas leyes físicas que nosotros los personajes, la cámara esta flotando de la misma manera que están flotando los otros personajes entonces tú de pronto ya ni estás observando, ni estás viendo su punto de vista sino que tú estás flotando junto con ellos.

 

EL MORE: ¿Por qué hacen una película de náufragos en el espacio? La película se podría ver o la historia se podría desarrollar en casi cualquier escenario, en casi cualquier ambiente, finalmente son dos tipos que se quedan ahí varados.

ALFONSO CUARÓN: Sí, yo voy más allá. Se pudo haber desarrollado en una ciudad, o sea si piensas en esto es una mujer que está varada. Si yo te digo ¿cuál es tu personaje? Es una mujer que por adversidades ha salido de su zona de comodidad, de su ser, ha perdido tierra y esta flotando hacia el vacío, víctima de su propia inercia, alejándose cada vez más de las comunicaciones humanas porque vive en su propia burbuja. Al final de cuentas esa es la historia también, y este personaje tiene que aprender a cambiar sus inercias y salir de de la burbuja, despojarse de su piel para poner los pies en la tierra una vez más. Yo te puedo decir que es una historia de una mujer en una ciudad.

 

@elmoremoreno

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