'Sweeney Todd, The Demon Barber of Fleet Street' cumple 10 años

'Sweeney Todd, The Demon Barber of Fleet Street' cumple 10 años

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“At last! My arm is complete again!”, dice con firmeza Sweeney Todd cuando se reencuentra con sus navajas y sostiene una de ellas admirándola, poniéndola en alto, observándola como aquel que tiene frente a sí al amor de su vida. Este es uno de los momentos más poéticos y triunfales de la cinta, el punto exacto en el que el barbero de la Calle Fleet reafirma su compromiso con la venganza. Y promete que el brillo de la plata hará gotear preciosos rubíes.Sweeney Todd, The Demon Barber of Fleet Street (Tim Burton, 2007), estrenada hace diez años, cuenta la historia de Benjamin Barker (Johnny Depp), un barbero experto acusado falsamente y desterrado a Australia para una vida de trabajos forzados. Turpin, el villano de la historia, es un juez corrupto interpretado impecablemente por el recientemente fallecido Alan Rickman, culpable del infortunio de Barker, ya que está enamorado de Lucy, la esposa del barbero.

Después de quince años en el exilio, Barker logra regresar al Londres de la época victoriana bajo el alias “Sweeney Todd” y conoce a la Sra. Lovett (Helena Bonham Carter), jugadora importante en la historia. Todd clama venganza con ojos inyectados de un rojo rabioso y vuelve a practicar su oficio después de que la pastelera le muestra sus viejas navajas de afeitar.

Una historia violenta, debemos decir, no muy común para un musical. La obra original fue creada por Stephen Sondheim y Hugh Wheeler, inspirados en la pieza teatral de Christopher Bond, basada en los asesinos en serie Bernabé Cabard y Pedro Miquelón. Ambos fueron responsables de un sinnúmero de asesinatos en París entre 1410 y 1415. Sus víctimas eran robadas y asesinadas en la barbería de Cabard, los cuerpos cocinados por Miquelón y vendidos como pasteles de carne. Su caso sirvió de inspiración para la historia.

Un setting perfecto para el director Tim Burton, quien desde la década de los ochenta se obsesionó con la obra. La música, letras y el sentido macabro de la pieza capturaron a Burton, quien tuvo que esperar más de veinte años para darle vida cinematográfica a esta historia. Esta pieza de teatro musical fue muy exitosa durante muchos años en Broadway y se presentó en diversas ciudades del mundo, a pesar de la crudeza de su narrativa.

Burton decidió filmar en Londres, donde trabajó muy cómodamente en el rodaje de Batman en 1989. En conjunto con el diseñador de producción Dante Ferretti, recrearon un Londres más oscuro, más siniestro, adaptando la Calle Fleet y alrededores. Al principio, el director pensó en rodar con pantalla verde, pero desistió, declarando que lo físico ayuda a los actores a entrar en un estado de ánimo musical. Johnny Depp creó su propia imagen de Todd. El maquillaje púrpura y marrón fue aplicado alrededor de sus ojos para sugerir una fatiga y enfatizar la rabia, como si no hubiera dormido en años.Burton se aseguró de que la película fuera muy sangrienta, ya que según él la sangre supone la liberación emocional de Todd. Los miembros del equipo incluso tuvieron que llevar bolsas de basura para evitar mancharse mientras filmaban. La sangre falsa fue pintada de naranja para dar un aspecto de desaturación a la película. Este mood cáustico puso nerviosos a los ejecutivos del estudio, pero también sabían lo que podía generar una cinta tan violenta y arriesgada, por lo que apoyaron al director con sus decisiones. Y decidieron bien: la película tuvo un presupuesto de 50 millones de dólares, recaudando poco más de 152 millones.

Igual de cáustica es la aparición en escena de Adolfo Pirelli, un barbero italiano, quien vende un tónico fraudulento para el cabello inventado por él mismo, elaborado con tinta y orina. Sacha Baron Cohen da vida a Pirelli con ironía y un humor negro digno del actor.  El barbero demoníaco le corta la garganta sin piedad. Barker hará todo lo necesario con tal de vengar a su amada esposa. Pero en el fondo sabe que no hay escapatoria de sus acciones, ni física, moral o espiritual.  

 

Cuando por fin está cerca de cumplir su objetivo con el juez Turpin a su merced, una interrupción providencial evita el fatídico acontecimiento. En esta escena, Rickman y Depp cantan a dueto “Pretty Women”, uno de los temas más gustados por la crítica, debido a las capacidades musicales de ambos.

La forma de cantar de Johnny Depp fue descrita por el New York Times como “áspera y tenue, pero increíblemente poderoso". Entrenó duramente meses antes de la filmación en la privacía de su casa. El álbum del OST fue excelentemente recibido.

Este es el segundo trabajo de Burton en su historia sin Danny Elfman, su músico de cabecera quien lo ha acompañado durante su carrera. Elfman es creador, entre muchos otros famosos trabajos, del tema de introducción de The Simpsons y del OST de A Nightmare Before Christmas.

Para esta ocasión no era necesaria su participación, ya que la música original fue escrita y compuesta en su totalidad por Stephen Sondheim, quien escribió las letras del famoso musical West Side Story y ha ganado un Pulitzer por Sunday in the Park with George, un musical Off-Broadway sobre el mundo puntillista del pintor Georges Seurat.

 

En el clímax, una mendiga con problemas mentales entra en la barbería y le dice a Todd que ella sabe quien es, descubriendo su identidad y llevándonos a un terrible desenlace. Pero no diremos más, mejor invitamos a verla a aquellos que no hayan tenido la oportunidad.

Durante los días de su estreno en el Reino Unido, parte de la audiencia abandonaba las salas al darse cuenta que en realidad era un musical, emitiendo quejas por publicidad engañosa ya que en el trailer no se mostraba como tal. Es sabido que los musicales no son para todos, que son para un nicho especial y reducido, y aunque se creía que la película no atraería a las personas no seguidoras de los musicales debido al predominio de la música en la película, la cinta tuvo un éxito más allá del esperado por los productores.

Medios como la revista Time la describieron como “extremadamente grandiosa”. El Hollywood Reporter publicó una reseña que describe muy bien la atmósfera de la película: “La sangre yuxtapuesta a la música es sumamente inquietante. Contrariamente a las expectativas. Burton empuja a su público a sentir la locura y la furia destructiva de la obsesión de Sweeney. Combinado con Depp, su alter ego a largo plazo, Burton hace de Sweeney un ser latente de furia y odio que se consume a sí mismo. Con su interpretación robusta y una voz sorprendentemente buena, Depp será Sweeney Todd eternamente”.  

El filme ganó diversos premios, incluyendo el Globo de Oro a Mejor Película y Mejor Actor, y el Óscar a la Mejor Dirección de Arte. Depp fue nominado al Óscar como Mejor Actor. La sangre y la música, lo tétrico, el humor y look n´ feel son excepcionales.

La historia es cautivadora, ya que los espectadores desean obtener esa venganza por Lucy, por Johanna y por Barker. Quieren ver a Turpin pagar. Pero la criminalidad del anti-héroe hace de esta cinta un gran thriller, seriamente divertida, horrorosa y desgarradora. No hay final feliz para nadie y eso es algo que sin duda Burton apreció desde el día uno, un director oscuro y gótico, siempre con protagonistas que suelen ser seres inadaptados y enigmáticos, violentos y sensibles. En este caso, un psicópata delirante y sediento por el líquido escarlata.     

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