#Vintage909 'Freak Out!' - The Mothers of Invention

Para mí, el absurdo es la única realidad

Frank Zappa

Hay cierta gloria en no ser comprendido

Charles Baudelaire

Larguirucho, nariz aguileña, cabello largo y esponjado, de caminar parsimonioso, mirada locuaz y penetrante, músico de profesión, cantante por cuasi obligación, compositor y futuro icono de la experimentación, meticulosidad y virtuosismo musical; tan grandilocuente descripción corresponde a Francis “Frank” Vincent Zappa.

En 1966, con veintiséis años de edad, el buen Frank se ganaba la vida como músico de ocasión, productor musical de bandas emergentes y, eventualmente, como director de cine. Cigarrillo en mano, fumador compulsivo, lanza grandes bocanadas de humo al aire mientras regurgitan ideas dentro de su cabeza (una detrás de otra). El inquieto músico camina, con paso impaciente, por las calles de Los Angeles, California, asiste (inconscientemente) al encuentro con su destino.

Tom Wilson, prestigioso productor de bandas como Simon & Garfunkel y el ícono del folk-rock Bob Dylan, espera impaciente la llegada de Zappa. Sellarán un contrato que cambiará la escena musical subterránea-experimental. La unión de talentos dará como resultado el nacimiento del brillante, mordaz y sarcástico álbum: Freak Out!  (1966, Verve Records, EUA) de los estrambóticos The Mothers Of Invention.

https://www.youtube.com/watch?v=81_4bYgTQCI

La cosecha de álbumes del año 66 fue exquisita, el ambiente musical estaba asediado por bandas como The Beatles (Revolver), The Beach Boys (Pet Sounds), The Rolling Stones (Aftermath) y la inefable presencia de Robert Allen Zimmerman (Blonde on Blonde). El espectro radiofónico ofrecía producciones de una calidad inexorable, sin embargo, un terremoto sonoro sacudió las orejas de miles de radioescuchas con el trabajo de Zappa y la veintena de músicos de estudio que lo acompañarán en su periplo musical.

La alineación oficial de The Mothers Of Invention la constituían: Jimmy Carl Black (percusiones y batería), Ray Collins (armónica, pandereta, efectos de sonido), Roy Estrada (bajo, voz soprano), Elliot Ingber (guitarra rítmica) y Frank Zappa que fungía como líder y espíritu creativo. No obstante, la banda necesitó de la inclusión de instrumentos como el piano, el corno francés, el saxofón, el violonchelo, clarinete, crótalos, tuba, flauta, megáfono y voces auxiliares. La inclusión de diversos elementos, en apariencia disímiles, fortaleció y dotó al disco de una orquestación y unos arreglos épicos sin caer en la desproporción.

Zappa se forjó como un autodidacta (decía que su educación musical la tomó de las bibliotecas públicas), su capacidad de aprendizaje y asimilación lo hacían capaz de escribir grandes arreglos orquestales y adaptarlos a los locuaces intereses de su banda. Fue un compositor nato.

Fanático de la música clásica de vanguardia y fiel admirador de Ígor Stravinsky y Edgar Varèse, supo conjugar a la perfección la música de altos vuelos con los géneros populares. Su lema: “No hay reglas, sólo música”.

https://www.youtube.com/watch?v=aRgF33WfviU

 

Freak Out! es una producción de catorce tracks que forman un LP doble donde abunda, en primera instancia, la transgresión y experimentación de una pandilla de visionarios, más el sentido del humor satírico-sarcástico y nada complaciente. Estos factores, amalgamados con el virtuosismo de todos los ejecutantes, dieron como resultado un producto redondo, la perfecta carta de presentación ante el mundo melómano.

“Hungry Freaks, Daddy”, el primer corte, es una declaración de principios que ataca el tan vitoreado american way. Además, retrata a una generación desencantada y hambrienta de ideas frescas que no perpetúen la voracidad insaciable del tío Sam. Mr. America try to hide/ The product of your savage pride/ The useful minds that it denied/ The day you shrugged and stepped aside/ You saw their clothes and then you cried, "Those hungry freaks, daddy. La instrumentación que acompaña la lírica es jocosa, a momentos estridente (con un finísimo solo de guitarra de Zappa) y toques hilarantes (trompetillas), en general un inicio apabullante.

https://www.youtube.com/watch?v=hFA9a1tM90M

 

“I Ain't Got No Heart” es una diatriba en contra del amor (en su sentido más simplón). No hay flores, no hay cupidos, el amor no existe. Tal parece un ataque directo a la generación del amor, encarnada por el hippismo. Los freaks no creen en el amor. Con una voz relajada, en medio de una melodía que remite a una simple balada con aires de los Stones o The Beatles, Zappa exclama: Just not quite the thing for me/ Why is it so hard to see my way?. Sorpresivamente el corte termina con unos gritos guturales y cacofónicos que podrían ser el preámbulo de una buena vomitada sobre el sepulcro de Eros.

https://www.youtube.com/watch?v=gc83xT5teyw

 

La ejecución musical de los Mother Of Invention se desempeña a la perfección por diferentes terrenos y géneros musicales, muestra clara es la sombría, críptica, hipnótica y experimental “Who Are The Brain Police?” La versión de estudio suena solemne, fría y calculada. Por su parte, el performance en vivo se convierte en una vertiginosa, poderosa y libre composición que fusiona: rock, jazz, funk y psicodelia con voces gospel y R&B.

https://www.youtube.com/watch?v=r6ho3NCShpY

 

El safari Freak Out! está lleno de sorpresas. Después de andar por tan sinuoso y denso camino, Zappa y compañía se ponen melosos e interpretan canciones con la palpable influencia del sonido británico. Baladas románticas (o anti románticas) que cuentan las peripecias de un viejo amor (“Go Cry On Somebody Else's Shoulder”), o el lado jocoso-sexoso de Eros (verbigracia: “Motherly Love” y “Wowie Zowie”). Para cerrar la primera cara del LP,  el amor es presentado como una fuerza de inusitado poder destructivo (“How Could I Be Such A Fool”).

https://www.youtube.com/watch?v=ZdpDrdwKANU

 

Después de zarpar por unas aguas mansas, paisajes sonoros en apariencia sencillos pero con un grado de complejidad alto se cierra una etapa del disco, exactamente con el corte número once: “You're Probably Wondering Why I'm Here”. Esta canción es una férrea crítica a la rutinaria y vacía vida de la mayoría de la juventud americana; musicalmente sigue la línea de sus predecesoras pero con una letra con mayor contenido social. Al finalizar este track, Vincent y compañía comienzan a penetrar en mar abierto y por lo tanto bravo. La experimentación y el frenesí musical están por venir.

En “Trouble Every Day”, track inspirado en una serie de disturbios raciales acontecidos en 1965 en la localidad de Watts, Zappa ataca a los espectadores pasivos que simple y llanamente se sientan en su sofá para contemplar pasivamente por TV la desolación del mundo. Blues grasoso y combativo, un bofetón a la puritana sociedad americana.

I'm not black but there's a whole lots a times, I wish I could say I'm not white

https://www.youtube.com/watch?v=VBJnnzxhGbw

 

La deconstrucción de la palabra, la experimentación con música atonal, cánticos que se asemejan a una plegaria sufi, cacofonías-onomatopeyas, ruido, locura, pandemónium. “Help I'm a rock, help I'm a rock” pieza dividida en tres partes: I. “Okay To Tap Dance”, II. “In Memoriam, Edgar Varèse”, III. ”It Can't Happen Here”. Una pieza que hace clara referencia a la figura de Varèse; guitarra, piano, batería y voces que disparan a diestra y siniestra frases inconexas. Cabe resaltar que este corte sirve como introducción de un personaje de la mitología zappiana: Suzy Creamcheese.

Suzie/ Yes yes yes I've always felt that/ Yes I agree man, it really makes it...yeah/ It's a real thing, man/ And it really makes it/ (Makes it).

https://www.youtube.com/watch?v=oGa27t4q4SY

 

Freak Out! se erige como una obra transgresora, experimental, arriesgada y poco complaciente. “Es preferible ser odiado a querer ser normal”, señaló el crítico literario alemán Hugo Friedrich en su obra Estructura de la lírica moderna. De Baudelaire hasta nuestros días, y tal parece que Zappa, al igual que los poetas malditos, nunca buscó caminar por la senda de lo ordinario y lo banal. El resultado: su música logró trascender el tiempo y, a cincuenta años de ver la luz, el primer material de The Mothers Of Invention sigue tan fresco como la brisa matutina de cualquier suburbio en 2016.

The Mothers of Invention

Ritmos para gozar el domingo

ESPECIAL DOS HORAS DE “EL GRINGO VIEJO”