Alejémonos del sonido: entrevista con Ben Frost

Alejémonos del sonido: entrevista con Ben Frost

Con aplausos y chiflidos dirigidos hacia el escenario del Festival Mute la audiencia repetía el mismo procedimiento de rutina cuando un individuo está redistribuyendo electricidad a unas bocinas. Desde Tlaquepaque hasta donde sea, los asistentes a conciertos disfrutan hacer y recibir ruido.

Para alguien como Ben Frost, el sonido como tema de conversación es bastante atinado y probablemente aportará subjetividades fascinantes.

Tal vez el término para abordar la mayoría de su trabajo artístico sea el de "compositor". Además de haber realizado grandes álbumes (By the Throat, Theory of Machines), Ben ha colaborado con otros artistas como Swans, Tim Hecker y también ha producido música para montajes coreográficos. En 2010 fue elegido por Brian Eno como parte de un programa de pupilo con un año de duración; actualmente continúan trabajando en distintos proyectos.

Después que Ben tuvo una descarga catártica con el pasto del polideportivo Valentín Gómez Farías, lo busqué en el área de prensa y tuvimos una plática enfocada al sonido y lo auditivo... lean en voz alta... hagan que suenen las letras.

1. En estos tiempos donde prevalece lo efímero y la mayoría de las personas buscan la estimulación antes que una experiencia, ¿tú como compositor, qué reflexión puedes compartir con nosotros acerca del sonido?

Hay demasiado sonido, esa sería mi reflexión...(comienza a sonar un microondas)… Justo esto es de lo que estoy hablando, hay demasiado pinche sonido en todas partes… El oído humano no fue diseñado para estar bombardeado con sonido constantemente.

Habiendo dicho eso, reconozco la ironía que mi música sea muy intensiva, pero creo que de alguna manera lo que estoy intentando es extraer un registro histórico de la interacción humana con el sonido, la cual es igual de antigua que el mismo tiempo.

La manera en que el cuerpo humano reacciona con los truenos y relámpagos junto con los gruñidos de animales es algo que está trabajando sobre nosotros en un nivel mucho más profundo del que realmente estamos conscientes. Creo que es interesante y bastante revelador cómo nos vamos moviendo hacia este futuro de ser violados por el sonido constantemente; ya sean sirenas, teléfonos móviles o solamente el radio.

¿Cuándo fue la última vez que fuiste a un restaurante que no tenía música? …Es una locura... ¿Quién decidió que para poder comer necesitamos una banda sonora, por qué tus platillos deben tener música de fondo? …Es terrible…

Llegas a un punto donde tus oídos… Es como si me sentara a tu lado y comenzara a pegarte en el brazo. A los 5 minutos te va doler, un poco después tu piel probablemente se va entumecer y, si continúo, eventualmente te desmayarás. Perdemos el contacto con el impacto de este tipo de cosas. No creo que sea bueno para nosotros, no creo que estemos diseñados para constantemente estar recibiendo y ser invadidos sónicamente.

2. Háblanos sobre tus hábitos de escucha.

Mi casa literalmente no tiene ni un estéreo, no tengo ningún dispositivo para oír música. No quiero tener ahí nada de eso, mi casa es silenciosa. Me gusta alejarme del ruido por un rato.

En el escenario uso tapones para los oídos, uso estos (nos muestra el objeto) que fueron diseñados especialmente para mí.

Sirven para cortar 15 decibeles, entonces hacen que sea más silencioso arriba del escenario. Esto me permite soltar más ruido y que haya más presencia física del sonido. Lo físico aumenta pero el sonido se mantiene dentro del límite, evitando que me lastime.

3. ¿Sabes leer las ondas sonoras en el cuerpo humano?

Sí, se pueden interpretar como ciertas frecuencias resonantes. De hecho tuve una experiencia increíble hace unos meses cuando me presenté en Kiev en un club donde el PA era enorme, era fascinante su magnitud en el recinto.

El escenario estaba hueco, lo que significaba que todos los bajos estaban resonando y juntándose por debajo. Toda esta acumulación estaba siendo disparada y subiendo por mis piernas, y justo cuando yo detonaba un cierta nota en una canción (creo que era un si bemol), dejaba de ver… sólo por consecuencia de esa nota, mi visión era inhabilitada.

Hablé después de esto con un amigo médico y básicamente la teoría que sugirió es que los globos oculares están rellenos de un tipo de líquido, una consistencia gelatinosa dentro de tus ojos y, como todo tiene una frecuencia resonante, la nota que estaba tocando era la misma de mis ojos y cortaba mi visión provocando que ya no pudiera ver.

Fue una experiencia sorprendente, al sólo tocar una nota en el teclado anulaba mi visión.

 

4. Para cerrar la entrevista me gustaría que nos compartieras una recomendación de experiencia para relajar nuestros sentidos por un rato.

Deberían ir practicar la pesca con mosca, sólo hagan eso.

Es como pescar pero usas una caña y señuelos muy pequeños hechos de plumas.

Todo el punto de esa experiencia es que lances la caña una línea de pesca de manera muy técnica.

Se trata sobre colocar el señuelo en un cierto lugar en el río o en un lago, es un espacio muy callado para estar ahí…Creo que si más personas hicieran pesa con mosca, el mundo sería un mejor lugar.

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Quisiera agradecer profundamente a Solange García y a todo el staff del Festival Mute por el gran apoyo y facilidades que nos otorgaron para disfrutar y experimentar desde todos las perspectivas posibles el evento.

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