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Portada del disco Remember The Humans de Broken Social Scene

Remember The Humans, el disco de Broken Social Scene que no necesita contexto

Edson Arantes Do Nacimento, Pelé, fue un jugador de fútbol que recorría el campo cual felino, su potencia le permitía recorrer el campo en segundos, golpeando con fuerza un balón de piel marrón que colisionaba con los rivales solo para rebotar de vuelta en sus pies, manteniendo posesión y control en su recorrido.

Una leyenda rompe redes que probablemente si rompía de manera literal las redes del arco por la potencia de sus impactos. Y digo “probablemente” porque fuera de los videos con pésima definición y el testimonio de todos los señores con voces rasposas, yo no vi jugar a Pelé.

Uno de los mejores de la historia tiene libros, fotografías, mitos y leyendas que no son comprobables en video; es decir, no hay edits de horas con las mejores jugadas de Pelé y Mais Que Nada de fondo. Toda la mitología nutriendo el aura de dicha figura se sustenta, en gran parte, en la confianza sobre la palabra de las generaciones pasadas, en el misterio y convención de que incluso viendo a otros jugadores en carne propia, nunca alcanzarán la grandeza de su leyenda.

Todo esto es lo opuesto a Broken Social Scene, una banda que funciona más como un colectivo y que por más que se mueva constantemente en el circuito alternativo, no hay misterio alguno. Existen decenas de entrevistas, fotografías, canciones, reviews y hasta un documental que apuntan a retratar un fenómeno de la música que difícilmente pueda repetirse.

Si es imposible que un simple plan vacacional de unos cuantos días trascienda la etapa de grupo de WhatsApp, imaginen lo que implica un grupo que por momentos tiene seis integrantes pero que ha tenido alrededor de 20. Todos distinguidos miembros de la escena independiente canadiense con otros proyectos igual de interesantes, tales como Metric, Feist o Stars

En entrevista para Ibero 90.9, con Valeria Estrada, el fundador del proyecto, Kevin Drew, reflexionaba del momento único que representó para ellxs crear dicho proyecto, de cómo tomaban de inspiración la insolente picardía de proyectos como Godspeed You! Black Emperor para crear su propia música y hasta editarla en formatos físicos. Sin tener que rendir cuentas a nadie y con control artístico total. Algo así como el grunge y shoegaze gringo de los 90 pero sin la sombra de los monstruos corporativos proyectándose en decadentes rascacielos, y más en la calidez helada de la creciente Toronto de finales de siglo pasado.

Tampoco la viví, pero he visto y leído Scott Pilgrim suficientes veces como para conocer de qué va esa parte de Canadá cuando el indie era indie. (Y como resultado está también todo el catálogo de Arts & Crafts, disquera creada por el mismo Kevin Drew con sus panas.)

A 27 años de su creación, BSS lanza Remember The Humans, con la misma esencia de antes, música creada por y a placer. Con la experiencia de ser una banda exitosa que ha recorrido el mundo con amigos pero que también ha tenido que aprender a formar familias, ser adultos y envejecer. Balanceando ambas vivencias parece surgir una madurez que complementa detalles de instrumentación y producción solo compatibles con una banda de gran trayectoria. 

En muchos discos y proyectos, la ambigüedad es un truco sencillo. La ausencia de una lectura oficial para interpretar una obra dota de libertad al escucha, y de paso le da un aire de misterio al artista. Las conversaciones en tiendas de discos tratan en muchas ocasiones sobre qué artistas fueron la influencia sobre cada ejecutante para cada disco.

Como no suele haber una lectura oficial toda interpretación puede ser creíble. En el caso de Remember The Humans el misterio no existe: hay videos en los que textualmente hablan de los discos que consideran los mejores de la historia y como influencian el sonido de BSS, y aún está cool.

No hay duda que las atmósferas se vieron influenciadas por You Can Can, la estridencia por Sonic Youth, o la cadencia de ciertas canciones por Donny Hathaway. No hay Fantanos especulando en camisas a cuadros, lámparas de Temu y muros con vinilos sobre de dónde viene la genialidad en los álbumes de BSS porque además de haberse dicho ya, es evidente al oído e irrelevante al corazón. 

Porqué aún más allá de la reflexión y el discurso, se siente en la música. Uno no tuvo que estar presente y consciente durante las tres recesiones del milenio, escuchando adultos jóvenes con tatuajes de Harry Potter cantar sobre la esperanza para entender a lo que remite Remember The Humans. No hay que aventarse 24 libros de Dune, 12 películas de Star Wars, ni todas las entrevistas de 19 miembros de la escena indie independiente canadiense para comprender este álbum. Si como generaciones actuales les creímos a las anteriores que Pelé era el mejor jugador del mundo, con Broken Social Scene solo tienes que escucharlos para sentirte completamente conmovido. 

Y olvidando la forzada referencia futbolera, propia del clima previo a un Mundial, la mejor reflexión que puedo hacer sobre este disco está en su título. Después de fagocitar con glotonería y gula las referencias de esta nota incluyendo la charla que resultó de su entrevista, la mejor reseña del disco es “recuerda a los humanos”.

Existe una obsesión con sintetizar la experiencia humana lo más posible, no solo en tiempos de Tik Tok, ya antes mandamos sondas al espacio con placas de metal, videos musicales, nuestros objetos y juguetes favoritos para que floten en el vacío absoluto y algún ser algún día lo encuentre y haga sentido de ello. 

Ya tenemos nuestras cápsulas repletas esperando ser leídas por nosotros mismos. Se llaman álbumes, y hablan de manera bella y explícita de cómo es ser humano, porque a veces se nos olvida. Broken Social Scene hizo uno, e Ibero 90.9 considera que es relevante que lo escuches.