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Pintas de diversos colectivos, convocados Ocupa Graffica en la CDMX.

México campeón en desapariciones: las luchas por los muros de la ciudad

Frente a los ojos del turismo mundial que trae la Copa Mundial de Futbol 2026, el gobierno mexicano cubre, comercializa y axolotiza sus espacios. Con una capa de pintura nueva y una inversión en obras públicas que superó los 260 millones de pesos, pintó murales felices sobre el fútbol, pero la sociedad civil tiene otra postura.  

La mañana del domingo 20 de mayo, a unos metros del Estadio Azteca, en la estación El Vergel del Tren Ligero, los muros recién intervenidos adquirieron un significado distinto. Donde antes aparecían imágenes de niñas y niños jugando, grafiteros, colectivos de búsqueda, habitantes de pueblos originarios de la zona y activistas en solidaridad con Palestina comenzaron a pegar boletines de búsqueda y mensajes de denuncia.

Convocados por el colectivo Okupa Gráfica, transformaron un mural pensado para embellecer la ciudad en un espacio para recordar a quienes siguen ausentes.

Entre las fotografías colocadas sobre la pared estaba la de Jeshua Cisneros Lechuga, desaparecido el 30 de noviembre en Cuautitlán Izcalli. Su madre, Carla Lechuga, fundadora de Lirios Buscadores Izcalli, explica que la búsqueda de personas desaparecidas se ha convertido en una tarea colectiva ante la falta de respuestas institucionales. “Un problema sistemático requiere trabajo colectivo, ya no es trabajo individual”, afirma. Para las familias, la organización conjunta permite ejercer una presión que de manera individual resulta imposible. “No es lo mismo que te llegue una mamá a que te lleguen 30.” 

 

Pintas de diversos colectivos, convocados Ocupa Graffica en la CDMX.
Foto: Haarón Álvarez, tomada de las redes sociales de Ocupa Graffica.

Las buscadoras denuncian que la respuesta de las autoridades suele estar marcada por la indiferencia. “Su finalidad no es buscarles, es archivar una carpeta”, señala Lechuga. A ello se suman los prejuicios que enfrentan constantemente. “Por algo se lo llevaron”, es una de las frases que escuchan con frecuencia las familias cuando exigen investigaciones y resultados.

Del norte al sur, la violencia de la desaparición atraviesa todo el territorio mexicano, no se queda confinada a los espacios “embellecidos” de la ciudad . Tan solo en el Estado de México se registran más de 14 mil 700 personas desaparecidas. Detrás de cada cifra hay una familia que continúa buscando.

Es el caso de Narayami Ramírez Villarruel, prima de Yudhisthira Prima Villarruel, quien fue localizado sin vida en 2024 en Tultitlán, Estado de México. Para ella, ocupar el espacio público significa “recordarle al Estado que sigue teniendo una deuda con las familias”. También, denuncia cómo la violencia que sufren es por la desaparición y por el gobierno que la sistematiza. “El gobierno no hace nada, no acciona, obstaculiza, revictimiza y violenta a las familias”. Mientras las autoridades permanecen inmóviles, explica, son las propias familias quienes financian y realizan las búsquedas. “Nosotras con nuestros recursos hacemos nuestras búsquedas y nos intentan criminalizar. Nos quitan nuestros boletines”.

En los muros se disputa aquello que merece ser visto. Lo visible y lo invisible. Lo que puede difundirse y lo que se intenta ocultar. Lo que embellece una ciudad para el visitante y lo que la vuelve inaccesible para sus habitantes. 

Entre los boletines también aparece el rostro de Ana Amelí García Gámez, estudiante de Biología de la UNAM desaparecida el 12 de julio de 2025, mientras realizaba senderismo en el Ajusco. Su madre, Vanessa Agámez, resume una exigencia compartida por cientos de familias: “Exigiendo que las autoridades hagan su trabajo, que es mínimo: investigar”.

La desaparición de Ana Amelí no es un caso aislado. En el Ajusco se han registrado más de 200 desapariciones desde 2010, cuatro de ellas tan solo en 2025. Entre las personas desaparecidas recientemente también se encuentra Luis Óscar Ayala, de 48 años, visto por última vez el 16 de septiembre de 2025. Tlalpan ocupa además el cuarto lugar entre las alcaldías con más desapariciones en la Ciudad de México.

Por eso las familias cubren las paredes con boletines. Reapropiándose de los espacios que intentan representar una paz inexistente. Recordándole al transeúnte, local, nacional o internacional,  que detrás de la imagen que se prepara para recibir el Mundial persiste una crisis que no ha sido resuelta.

Lo que vemos cotidianamente es aquello a lo que prestamos atención. Mientras el gobierno quiere recibir al mundo con la versión folclórica de México, miles de personas siguen esperando la ayuda que es su obligación brindar: la búsqueda de quienes faltan y la verdad para quienes continúan buscándolos.

En una ciudad que se maquilla para recibir visitantes, es importante no olvidar que México es campeón en desapariciones. 

Si quieres escuchar más sobre el mensaje político que se expone en los muros, no te pierdas este episodio de Objeto Vacío: “Los muros de la ciudad: ¿A quién le pertenecen?. Okupa gráfica antimundialista.”

 

Investigación: Ekatherina Sicardo Reyes
Redacción: Hatsi Sánchez Garfias