Pemex y Cuba: contratos opacos en un contexto de presión geopolítica
Luis Miguel González, director editorial de El Economista, hizo referencia a la decisión de Pemex y del gobierno mexicano de mantener y manejar contratos petroleros con Cuba en un contexto de baja transparencia. “El problema, y particularmente para los mexicanos es la falta de información”.
También hizo enfasís al tema del marco geopolítico con Estados Unidos y la Casa Blanca; estos acuerdos se dan en un contexto de presión internacional y de relación con regímenes autoritarios. “No simpatizamos con regímenes autoritarios, bajo ayuda, que por lo pronto apunta en el poder un gobierno dictador”.
La decisión de mantener acuerdos petroleros con Cuba se inserta en un entorno en el que la política energética ya no puede leerse únicamente desde la lógica económica. La falta de información sobre estos contratos no solo genera dudas sobre su viabilidad financiera, sino que también debilita los mecanismos de rendición de cuentas en una empresa productiva del Estado que históricamente ha enfrentado problemas de opacidad.
En el plano internacional, estos acuerdos adquieren un peso geopolítico adicional. La relación con Cuba ocurre en un momento de creciente escrutinio por parte de Estados Unidos y de la Casa Blanca, donde la política exterior mexicana es observada con atención. El señalamiento de vínculos con regímenes autoritarios coloca a México en una posición delicada, en la que la búsqueda de autonomía energética y diplomática debe equilibrarse con principios democráticos y compromisos internacionales.
Más allá de afinidades ideológicas, el debate subraya una pregunta central: ¿hasta qué punto el Estado puede justificar decisiones estratégicas sin transparencia pública? En ausencia de información clara, el costo no es solo político, sino también institucional, al erosionar la confianza ciudadana en la gestión de los recursos energéticos y en la conducción de la política exterior.
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