Forget In Mass de Deki Alem
Hay música que aparece de la nada y te rasca el cerebro en el punto exacto. Así me pasó con este cuarteto de íconos de la cultura pop sueca. Los gemelos Sammy y Johnny Bennett, fashionistas de su escena local, se unen a Richard Zastenker, productor de Lady Gaga, Swedish House Mafia e Icona Pop, y Johannes Klahr, que trabajó con Zastenker en el Honestly, Nevermind de Drake, para fabricar algo que es mitad descarga eléctrica, mitad abrazo colectivo.
Su sonido es un cruce frenético entre drum and bass, trip-hop y rap; con la intensidad de The Prodigy, la oscuridad seductora de Tricky, la energía afilada de Skepta y la libertad de Yves Tumor. Por un momento, la generación X, millennials y centennials parecen estar de acuerdo en algo. En un mundo que se esfuerza en dividirlo todo, Deki Alem busca construir puentes, mezclar culturas y géneros, hasta sintonizar con la frecuencia que nos une a todxs.
Después de un par de años soltando sencillos y EPs, llega Forget in Mass, su álbum debut. Inspirado en la idea de dejar atrás la individualidad y sumergirse en la multitud, como si al diluirte en ella pudieras encontrar una nueva versión de ti. Es un espacio de escapismo y comunidad; un llamado a desconectarse del ruido constante del internet y los cultos del wellness disfrazados de clubes de corredores, biciantros y dietas de mamás almendra.
Este disco no te pide que lo escuches, te arrastra; te invita a volver a lo instintivo, a lo hedonista, a aceptar que a veces está bien ser un fracaso, y sobre todo, a sentir en carne viva que seguimos siendo humanxs.
