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Portada del disco Echo45 Sound System de Nightmares On Wax.

Echo45 Sound System: un sistema de sonido que respira

Desde la ciudad de Leeds hasta los lugares más íntimos de tu sala, Echo45 Sound System abre un camino de regreso al origen de George Evelyn, mejor conocido como Nightmares on Wax.

El título del disco toma su nombre de aquella bocina pequeña llamada “Echo45”, misma que su madre le regaló en su infancia y que —como él mismo relata— fue el punto de inflexión que lo conectó con la cultura del sound-system, la radio pirata y la comunidad sonora que lo rodeaba. Esa experiencia –personal y musical– sirve como eje conceptual y estético del disco, mismo que es construido no como una simple colección de canciones, sino como un “mixtape vivo”, o una travesía donde la herencia y las raíces se encuentran con el aquí y ahora.

En Echo45 Sound System, Nightmares on Wax explora los universos del soul, el reggae, el hip-hop, el dub y las texturas electrónicas, fusionándolos en un espacio que nos grita comunidad y memoria. Las colaboraciones juegan un rol fundamental: voces como la de Yasiin Bey en “Bang Bien”, los matices soul de Liam Bailey y Haile Supreme en “Desire”, la sensibilidad de Sadie Walker en “True” y “Starwood Bound”, o la —ya icónica— voz de Greentea Peng en “I Remember”, no solo suman, sino que le dan vida al soundsystem que Evelyn busca construir. Con esto, el disco se convierte en algo mucho más que un disco: voces distintas que conviven bajo una misma lógica de transmisión, de micrófono, de comunidad, son sólo un par de los distintos elementos que lo convierten en un espacio colectivo.

Musicalmente, Echo45 Sound System seduce tanto en sus momentos de escucha pausada y consciente, como en sus pasajes más expansivos y energéticos. Desde la llamada a la unión de “Echo45, We Are!” junto a Oscar Jerome, hasta las chambers y atmósferas dub que se despliegan con calma, se siente esa estructura de “radio pirata”: los cortes entre rolas fluyen, se entrelazan, y la opción de escucharlo como “Full Continuous Mix” nos lo confirma.

La producción de Evelyn le da protagonismo al espacio; el bajo como gravedad, el silencio como parte del sonido, dándole al oyente la sensación de entrar en un cuarto hecho de sonido, tradición, raíces y atmósfera.

Temáticamente, el disco nos habla sobre identidad, herencia, memoria y cambio. Nightmares on Wax no se queda en la nostalgia fácil: mira hacia su juventud, al sistema que lo formó, pero también a un futuro donde esa tradición puede transformarse.

Hay canciones que funcionan como convocatorias a la unidad, mientras que otras sugieren esa transición hacia lo nuevo, cargadas de esperanza y de amor y respeto por las raíces. Esta doble mirada —hacia atrás y hacia delante— le da al proyecto una personalidad especial: Echo45 es tanto reflexión como celebración.

Sin dudarlo, Echo45 Sound System es uno de los trabajos más maduros y coherentes de Nightmares on Wax. Para quienes conocen su trayectoria —desde los días de Smoker’s Delight hasta sus exploraciones más experimentales— representa un retorno que no es repetitivo, sino reinterpretativo. Y para quienes lo descubren ahora, es una invitación a sumergirse en un legado de música, sonidos y emociones producido con frescura y finura.

Apaga las distracciones, conecta unos buenos audífonos o un sistema que respire, y permítete entrar al universo de Echo45 Sound System, un sistema de sonido que suena —y se siente— fuerte.