Del rap a lo espiritual - Mike Díaz

Del rap a lo espiritual - Mike Díaz

Once de la noche. Comienza a escucharse una “potente instrumental” de la canción “Dr. Manhattan”. Del escenario salpican varias dagas liricales envueltas en un flow que rebasa las bayas de la cadencia, atraviesan el muro del flujo y asaltan los oídos del espectador.

Se trata de los versos de uno de los rappers más complejos en la escena del rap nacional: “Click, click, click, click, click, click, click, click listerine”.

Es Mike Díaz, quien presentó su performance en el bar Caradura, el pasado 23 de noviembre, para promocionar entre sus fans de la urbe su más reciente entrega audible: “Renace”.  La fígura lingüística desplegó energía y conectó con su público, al tiempo que todos coreaban: “Tratar de rap pe pe pe pe ear como yo, se te rompe pe pe pe la quijada bro”. Su nicho le fue fiel, a la hora de cantar “Ser Galáctico”, todos estaban emocionados. Díaz, el hidrocálido, rindió culto al despertar de la libertad.

Previo al show, Ibero 909 se adentró en la intimidad del venue para entrevistarlo en exclusiva para hablar sobre su disco, del “erre a pe”, la cultura de la doble H, su vida, su espiritualidad y sus creencias. “La tierra es una escuela a la que venimos a aprender”, dice Mike de 34 años , también conocido como Phontenak.

“Sin el sol no hay vida, somos una tribu solar, a menos que fuéramos intraterrestres”, enfatiza para referirse a su nuevo proyecto Disco Solar.  Sentado en la esquina del sillón del backstage donde aguarda el rapero y diseñador, comenta que retomó lo de disco y lo de solar por la connotación de las palabras, mismas que provienen de las civilizaciones egipcias pues lo traían los dioses y faraones, “...se ve muy presente en los Incas o también en el calendario Azteca”.

Bajo una sudadera lila, estampada de flores en las mangas de su propia marca “Gin & Juice” y con varias cadenas que cuelgan de su cuello, Alejandrino Michael Calderón Díaz (su nombre completo), se muestra tranquilo, amable. La sudadera cubre todo su torso y brazos, sin embargo en sus manos desembocan tatuajes que suponen un cuerpo rayado.

Se pronuncia Michael con la “ce ache”, dice, no como en inglés y eligió el nombre de Mike, por Mike de las tortugas ninjas, por Mike Tyson, Michael jordan, incluso por “mic” de microphone, da razón a que Mike tiene mucha presencia, “Hay varias referencias acordes al Mike”.

Su disco Renace, lanzado en septiembre de este año, incorpora a través del rap, una crítica en búsqueda de la libertad, la conciencia del control mediante la tecnología y la emancipación en la vida de los humanos despertando esa visión. Al respecto nos dijo: “Es una historia de cada quien -caminos personales- yo se que no es nuevo, ha sido de toda la vida, simplemente me tocó a mí a penas darme cuenta de cosas y quise proyectarlo en este disco, se los estoy mostrando”.


Con su mensaje, el rapero alienta a tomar las riendas de la propia vida y de los proyectos personales, a ser cada quien su propio jefe, no en el sentido de poner una empresa, eso sería muy banal, dice. No sólo obedecer, no ser un rebelde sin causa, ser uno mismo, “lo que hagas hacerlo con todo el amor y te va a funcionar”.

Esa es la esencia del disco: “su cara, su concepto, su historia, su película”.

Su visión sobre el arte del MCing es como la de un reportero de las calles, donde su palabra tiene sentido y debe llevar un mensaje, hablar de lo mismo espiritualmente no le llena. “No es rapear por rapear”, ahora se da más cuenta de eso a diferencia de su primer álbum (Elephonteasis), aunque no es una norma ni una regla, depende de la edad, el contexto y lo que vive el rapero, “A los 20 (años) no tenia nada de responsabilidad, tiraba hardcore, ego tripping. Son muy aburridos los MC´s que hablan de los mismo desde que tenían 20 años”.

“El MC es como el pintor, reportero o el fotógrafo, esa persona que proyecta algo y que a los demás no les es tan fácil de ver o sentir”.

En rachas, lo espiritual toma todo su tiempo, asegura. “Si lo quieres ver de esta forma, esto mismo que vamos a hacer es espiritual (subirse a la tarima a cantar) por hacer algo que me hace sentir vivo, me llena sentir ese amor, que me canten, eso es comida para mi espíritu. Creo en mí mismo, en las energías, en lo positivo, creo en Dios”.

En sus letras conjuga la mexicanidad, lidia con lo occidental, lo latinoamericano, lo azteca, maya, con la cultura pop o la cinematografía, e incluso lo lleva a otros terrenos culturales como el árabe o lo japonés. La cultura para en él es puro alimento para el cerebro, es bueno saber de historia y de personajes importantes alrededor de nuestra estancia en la tierra, a las culturas antiguas les tiene mucho respeto, busca en ellas lo que no sabemos, se documenta.

“Me he fijado que entre más buscas no hallas, pero no hay nada como estar en paz contigo mismo. La tierra es una escuela a la que venimos a aprender. Las verdades dependen de la perspectiva, a veces todo es falso, una ilusión. A veces creo que todo es una farsa”.

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