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Portada del disco The Nightlife de Honey Dijon.

El regreso a la vida nocturna de Honey Dijon

Este álbum es un hermoso regreso a la vida nocturna. Se interpreta como cuando llevas atrapado en la vida cotidiana meses o años, y de repente sientes esa llama en el pecho.

Ganas de salir y disfrutar, de bailar hasta el amanecer, de escuchar una canción más de dentro de las que forman parte de la banda sonora de tu vida… todo eso lo define Honey Dijon en The Nightlife, su tercer álbum de estudio -si sólo contamos sus principales materiales y no los mixtapes-. 

The Nightlife enfatiza el sonido sensual de la pista de baile. Dejarte llevar debajo de una bola disco o las luces de neón que rodean un club. Su sonido es bastante marcado, repleto de tintes de voguing, remates fuertes y beats que hacen mover la cabeza de un lado a otro y sacar un abanico para refrescar esos pasos que alguna vez estuvieron olvidados.

Diversidad en la máxima expresión, y como ya es característico de Honey Redmond, múltiples colaboraciones con voces aterciopeladas e incitadoras, en las que se incluyen a Chlöe Bailey y Madison McFerrin, que la han acompañado en otros álbumes y que se suman a esta refrescante expresión. 

Uno de los temas más importantes es el homónimo “The Nightlife”,  un homenaje al clásico “Nite Life” de Kim English. Rescata el espíritu del house neoyorquino de los 70 y crea un filtro futurista, tan intenso que la misma Honey Dijon menciona que es como regresar a las raíces de las pistas de baile, donde los teléfonos sólo servían para hacer llamadas y el sentir era directo. Un tributo al clubbing bastante potente.

Otras voces que se unen a este álbum producido por SOS Records (Save Our Souls) son las de Greentea Peng, Jacob Dusk y Bree Runway, quienes llevan, aunque en ritmos diferentes, un mismo objetivo: subir la serotonina y el deseo de recorrer el cuerpo en una fiesta, escuchar y sentir. Todo es muy claro, la fuerza que lleva el conjunto de electrónica es potente, feroz, y atrevida. Amor al arte y deseo del baile es el resumen de este álbum de 14 tracks, dos de ellos generados como mix de temas principales.

Este álbum confirma que la música puede ser un instrumento de cambio, que se llena de estilos todavía más poderosos y que crea una atmósfera muy placentera, reafirmando a Honey Dijon como figura influyente del género club y la música contemporánea. Además invita a la reflexión sobre la identidad y la inclusión en la comunidad LGBTQ+.

Este es de los más esperados regresos de 2026 y una bocanada de nuevos bríos para las pistas de baile en el mundo.